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Noticias >> Hablemos del Idioma
Nefasto y nefando
Estas palabras no significan lo mismo y muchas veces las usamos mal
Inés Izquierdo
Hablemos del Idioma
revista@laprensa.com.ni
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Nefasto y nefando tienen significados diferentes, y parece que tales vocablos no se usan muy bien. Esto me lo confirmó en mi segmento Hablemos del Idioma, en el Canal 11, en el programa Al Mediodía, un señor que nos llamó preguntando la diferencia entre ambas palabras.

Nefasto procede del latín nefastus y significa, según aparece en el Diccionario de la Real Academia Española (DRAE): Dicho de un día o de cualquier otra división del tiempo: Triste, funesto, ominoso.

Dicho de una persona o de una cosa: Desgraciada o detestable; como en estos casos: nefasto gobernante, nefasto matrimonio.

Se puede decir un día nefasto, cuando todo ocurre mal, nos pasan desgracias, malas noticias.

Con respecto a nefando, su raíz léxica es latina —nefandus— y quiere decir: Indigno, torpe, de que no se puede hablar sin repugnancia u horror. Por ejemplo, cuando hablamos de un pecado nefando o un crimen nefando.

Por ahí cerca nos encontramos también funesto, del latín funestus, cuyo significado es: Aciago, que es origen de pesares o de ruina. Triste y desgraciado. Cuando llegué a Nicaragua hace 15 años, a principios tuve muchas confusiones, porque algunas palabras, como nefasto, acá se usan con otro sentido. Igual ocurre con necio.

Mi suegra siempre decía que mi hija era muy necia. Al inicio me molestaba con ella porque para mí el significado de necio es: Ignorante y que no sabe lo que podía o debía saber. Imprudente o falto de razón. Terco y porfiado en lo que hace o dice. Dicho de una cosa: Ejecutada con ignorancia, imprudencia o presunción.

Acá simplemente lo que querían decir es que la chavalita era inquieta, hiperactiva, intranquila.

Cuando comprendí el uso que le daban a este vocablo, me tranquilicé y no miré con mala cara a doña María Antonia Martínez, mi suegra.

Por último quiero anunciarles que mi libro Hablemos del Idioma estará esta semana en todas las sucursales de Hispamer, en Puntos de Encuentro, en Literatos, D’Leo y la UdeM.

Los jinoteganos pueden conseguirlo en la agencia de viajes Universo, de la familia de Lautaro Ruiz, en el negocio de Luis Iglesias y en la librería de la familia Pineda. En Diriamba lo pueden hallar en el Súper Conny y la farmacia Ebenezer.

Este jueves a las 10 de la mañana iremos a Estelí, a la sede de la Upoli. Allá nos veremos.

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