El Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) entregó ayer un programa de crédito por 300 millones de dólares destinados a prevenir una crisis alimentaria en Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua.
El presidente en funciones del BCIE, Nick Rischbieth, entregó el documento al gobernante de Honduras, Manuel Zelaya, en su condición de presidente pro témpore del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA), en la sede del banco en Tegucigalpa.
El ministro hondureño de Agricultura y Ganadería, Héctor Hernández, también recibió el programa como presidente pro témpore del Consejo Agropecuario Centroamericano.
RESPUESTA A LA CARESTÍA DE LOS ALIMENTOS
Rischbieth subrayó que el programa es “una respuesta amplia y oportuna del BCIE en materia de seguridad alimentaria”, ante el encarecimiento de granos básicos y otros productos en la región.
Mediante el programa se destinarán 60 millones de dólares para cada uno de los cinco países beneficiados, a través de tres mecanismos, explicó.
Primero, detalló, se proveerá una línea de crédito por diez millones de dólares de “disponibilidad inmediata” para la prevención de emergencia alimentaria.
Un segundo mecanismo es la creación de un fideicomiso por 40 millones de dólares para aumentar la producción de alimentos, y también se otorgarán 10 millones de dólares para inversiones en activos fijos como sistemas de riego y silos, entre otras obras.
Rischbieth apuntó que los países beneficiarios ya registran avances en los preparativos para implementar el programa, que el BCIE aprobó el 25 de junio pasado.
AYUDA RESULTA DE DIAGNÓSTICO REGIONAL
Refirió que el programa surgió de un diagnóstico de los precios de los alimentos en Centroamérica elaborado por los ministros de Agricultura y Comercio de la región, que lo elevaron a los presidentes en una cumbre celebrada en Managua el 7 de mayo pasado.
Zelaya agradeció “en nombre de los demás presidentes del área centroamericana esta acción contundente del BCIE” para contribuir a la prevención de una crisis alimentaria en esta región.
Los recursos del BCIE se sumarán a los que destina cada Gobierno y el sector privado para “reactivar acciones” y “poner a funcionar los elementos de la cadena productiva” de alimentos, añadió.
El gobernante hondureño destacó la importancia de fortalecer la agricultura, porque “es un sector sensitivo de la economía, base de la alimentación y del combate de la pobreza”, todo lo cual “ayuda a la estabilidad social”.
Mencionó, al respecto, que en Honduras la agricultura representa el 27 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), el 40 por ciento de los empleos y el 63 por ciento de las exportaciones.
Zelaya señaló que en los últimos dos o tres años “la especulación en el mercado energético” ha afectado la cadena productiva y “ha encarecido el costo de los alimentos para toda la humanidad”.
INSEGURIDAD ALIMENTARIA
El ministro Hernández destacó que el BCIE “es la primera institución financiera” en contribuir a la prevención de una crisis alimentaria en Centroamérica.
Según un análisis del antiguo Instituto Nicaragüense de Estadísticas y Censos (INEC), hoy Instituto Nacional de Información de Desarrollo, de 2004, en Nicaragua según el mapa de pobreza 31 municipios estaban en pobreza severa a mediados de esta década y 34 municipios estarían en pobreza alta.
Según el Indice de Desarrollo Humano 30 municipios se encuentran con un índice de desarrollo humano bajo y medio y de acuerdo al mapeo de inseguridad alimentaria 37 municipios del país se consideran con alta vulnerabilidad alimentaria.