Cinco milicianos libaneses fueron recibidos ayer como héroes entre vítores de decenas de miles de partidarios del Hezbolá y besos del primer ministro Fuad Saniora, luego de ser liberados por Israel a cambio de los cadáveres de dos soldados israelíes.
El desequilibrado intercambio, que fue aclamado como un triunfo por Hassan Nasrala, líder de la organización islamista, quien declaró que “ha llegado la era de victorias”, fortaleció el creciente poder político del grupo en el Líbano y el resto del mundo árabe.
Para Israel el canje cerró un capítulo doloroso de su guerra con Líbano en el 2006, pero motivó que los críticos cuestionaran si cambiar prisioneros por cadáveres alentaría futuros secuestros por parte de grupos extremistas.
Nasrala dijo a la multitud reunida en Beirut que el cambio de prisioneros demostró el poder del Hezbolá sobre Israel.
“La era de las derrotas terminó, ha llegado la era de victorias. Esta gente, esta nación dio hoy una imagen clara y colosal a sus amigos y enemigos de que no puede ser derrotada”, agregó.
Antes de retirarse acompañado de sus guardaespaldas tras apenas su tercera aparición pública desde la guerra del 2006, Nasrala besó y abrazó a cada uno de los cinco hombres liberados.
Uno de los ex prisioneros, Samir Kantar, juró que continuaría combatiendo a Israel.
“Prometo a mi gente y a mis seres queridos en Palestina que yo y mis queridos camaradas en la valiente resistencia islámica regresaremos”, dijo a la multitud.
Kantar fue autor de un ataque que los israelíes consideran “monstruoso”.
Los prisioneros libaneses fueron trasladados en vehículos hasta la zona de transición. Tropas del ejército quitaron las barricadas en la frontera para dejar pasar los automóviles.
Desde la población fronteriza de Naqura, los cinco fueron transportados en helicópteros militares a Beirut, donde el Presidente y su gabinete los recibieron en el aeropuerto.
El presidente Michel Suleiman, el primer ministro Saniora y miembros de las grandes agrupaciones políticas los recibieron en una muestra de unidad y oposición a Israel.
Suleiman se dirigió a los cinco, que ocupaban una tarima vestidos con uniformes de combate, como “los héroes liberados”.
Aparte de Kantar, fueron liberados Maher Kurani, de 27 años; Hussein Suleiman, de 23; Jader Zeidan, de 26, y Mohamed Surur, de 21.