El canciller colombiano Fernando Araújo renunció ayer al cargo, desde el cual lidió por meses con las tensiones desatadas por una incursión militar de su país, para destruir un campamento guerrillero en Ecuador.
Araújo presentó su renuncia en una carta dirigida al presidente Álvaro Uribe, cuya oficina de prensa la divulgó.
Araújo, un ingeniero civil de 53 años, asumió el cargo en febrero del 2007, dos meses después de escapar del campamento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que lo tuvieron secuestrado durante seis años.
Al dimitir agradeció la oportunidad de “haber contribuido a la implementación de su Política de Seguridad Democrática”, con la cual Uribe lanzó una ofensiva para derrotar a los grupos armados ilegales del país.
Colombia vivió una crisis diplomática después de que tropas suyas incursionaron el 1 de marzo a Ecuador, para bombardear un campamento de las FARC, ataque en el que mataron al segundo comandante de esa guerrilla, “Raúl Reyes”, pero que causó una ruptura de las relaciones diplomáticas entre esos dos países, que aún no se restablecen, y momentáneamente con Venezuela y Nicaragua.
Araújo también se esforzó porque el Congreso de Estados Unidos aprobara un tratado de libre comercio que Colombia considera estratégico para sus intereses.