La Liga Nicaragüense de Beisbol Profesional (LNBP) ha resistido las transgresiones a la constitución que sus socios acordaron cumplir en el 2004, y eso ha abonado a una vieja y conocida crisis pero cada vez más aguda, y que podría terminar en una situación irreversible.
Desde que concluyó la última edición de la LNBP se ha convocado a unas ocho reuniones de socios. Sólo los Indios del Bóer y Leones de León se presentan. Nadie levanta su voz por los Tigres de Chinandega y Fieras del San Fernando.
Y más grave aún, pocos están dispuestos a asumir la responsabilidad de coordinar la liga. El período del actual presidente, Edwin Cordero, terminó el pasado cuatro de julio. Y Nemesio Porras, del Bóer, es el candidato que se menciona al puesto. El único.
Sin embargo, esto es apenas la punta del iceberg.
De acuerdo con los estatutos de la Liga Profesional, los socios tuvieron que terminar de comprar entre julio y septiembre del 2004 el 50 por ciento de las 1,002 acciones que constituyen el capital social de la LNBP.
LA PRENSA tuvo acceso a los documentos que muestran la fragilidad legal e inhabilidad financiera de la liga.
El artículo 206 del Código de Comercio establece que los socios de una empresa naciente tienen que hacerse equitativamente de la mitad del capital social y pagar más del 10 por ciento del valor económico que representa esa fracción.
De modo que cada socio tuvo que pagar hace cuatro años por el valor de 167 acciones, es decir, 160 mil 320 córdobas, para que la LNBP trabajase legalmente. Cada acción tiene un costo de 960 córdobas, según lo establecen los estatutos.
Pero, los equipos sólo pagaron una cuota de 40 mil córdobas, o sea, unas 43 acciones, debiendo aún 120 mil 320 córdobas, más o menos 124 acciones. El Código de Comercio estipula que es un pago obligatorio y está sujeto a intereses por mora.
Además, los socios morosos tienen que responder por los daños y perjuicios que haya provocado la deuda.
Para convocar a una sesión de junta directiva tienen que estar presentes al menos dos socios que representen más de la mitad de las acciones adquiridas y pagadas, es decir 502 acciones y 481 mil 920 córdobas.
Y considerando que sólo el Bóer y León se han reunido en las últimas sesiones, y que cada uno tiene derecho sobre apenas 43 acciones, se concluye que no existe ningún asidero legal en las decisiones que hayan tomado.
De modo que toda resolución que se aprobó durante estos cuatro años no tiene respaldo, porque legalmente la LNBP no ha terminado de constituirse, salvo en papeles. En esta condición no se pueden realizar votaciones o asambleas.