El director general de Relaciones Exteriores de la Comisión Europea, Eneko Landáburu, explicó ayer que “Centroamérica está al final del túnel para lograr la integración” con la UE a través de un Acuerdo de Asociación.
En un discurso de bienvenida con motivo de la IV ronda de negociaciones Unión Europea-América Central, el responsable comunitario animó a los países del área a tener “coraje político” y seguir adelante con iniciativas como la unión aduanera.
A su juicio, este proceso puede ser el “cimiento de la integración regional”, como lo fue en los orígenes de la unión de naciones europeas.
“Centroamérica es hoy un modelo de integración regional a seguir en toda América Latina”, dijo.
Landáburu hizo estas observaciones ante representantes de El Salvador, que actúa como portavoz en esta ronda, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá, que participa como observador en temas comerciales.
ACUERDO CON SUSTANCIA
Reconoció que los temas en cuestión durante la IV ronda son “difíciles” y que puede haber “dificultades en algunas áreas”, pero remarcó también que “ningún problema es irreversible” y que “se está avanzando en cooperación política y financiera, así como en temas comerciales”.
“Queremos un acuerdo con sustancia y que nos permita en los próximos años consolidar las relaciones políticas, comerciales y económicas, y sobre todo que las empresas europeas vean a Centroamérica como un mercado único lo suficientemente atractivo como para ser tomado en serio”, explicó .
Entre los temas más “complicados” de la negociación mencionó el deseo de la UE de que el banano o el café centroamericano sigan pagando impuestos a la importación, lo que los coloca en desventaja frente a determinados países africanos y de ultramar que están exentos históricamente.
“Estamos revisando un poco esta política en la Organización Mundial del Comercio (OMC) y eso podría dar la opción de un marco más satisfactorio para los países centroamericanos”, dijo Landáburu, quien reconoció que sin un acuerdo en esos productos no será posible un Acuerdo de Asociación válido.
Sobre las críticas de los países centroamericanos, como el resto de Latinoamérica a la “directiva de retorno”, Landáburu lamentó “determinadas declaraciones que demuestran una falta de conocimiento”.