publicidad
Managua
09:13 am
16.07.08
Regístrese gratis aquí  |  Administre su perfil de usuario  |   
Portada
Última Hora
Política
Nacionales
Economía
Campo & Agro
Regionales
Editorial
Deportes
Sucesos
Internacionales
Opinión
Revista
Vida Social
Cartas al Director
Caricaturas
Agenda de Eventos
Eventos Empresariales
Tecnología
Religión y Fe
Mosaico
Entrevista
Enfoque
Hablemos del Idioma
Noticias >> Opinión
Población indefensa
Freddy Potoy Rosales
publicidad

¡Increíble! Fue lo primero que pensé. Pero luego me dije. No, claro que es de esperarse de esta Policía en el actual régimen sandinista al servicio del presidente Daniel Ortega, que hace lo que quiere con los funcionarios e instituciones del Estado-botín que administra.

La robadera en lugares céntricos de Managua es insoportable y la Policía sigue diciendo que es el país más seguro de Centroamérica. A la salida de la Catedral Metropolitana de Managua delincuentes de barrios cercanos, como el Jorge Dimitrov, esperan a que sus víctimas salgan de determinados oficios religiosos para asaltarlas. Incluso, son cómplices varias de las personas que están en el lugar pidiendo ayuda o vendiendo algo. Además, si uno deja el vehículo estacionado dentro del parqueo de la Catedral, el riesgo de que le saquen lo que uno anda dentro del automotor es alto.

Si la Policía no ve los robos, la población sí los experimenta en carne propia, no sólo en los buses urbanos, sino en las terminales cuando los delincuentes llegan con pistolas o puñales a cualquier hora hasta el asiento donde está la víctima y la despojan de todo, con el agregado de que si grita o hace algún “mate” (movimiento), le “dibujan” un “zíper” (una herida larga) en el abdomen o en la cara.

Si la Policía no sabe dónde hay asaltos, puede ir en sus vehículos particulares y lo estacionan en gasolineras de Managua, se bajan a comprar y veremos si al regreso encuentran sus pertenencias. Esto le ha pasado a muchas personas y no necesariamente se bajaron a beber cervezas. No, se bajaron a comprar algo de comer porque iban para su lugar de origen en un departamento del país, después de trabajar.

Si la Policía no sabe dónde roban, puede ir a Metrocentro y dejar también estacionados sus automóviles, se van a comer, o al cine, y cuando regresen, ojalá encuentren lo que dejaron. En todos estos lugares la gente es víctima de los delincuentes y ni los vigilantes de los lugares de servicio ni la Policía hacen mayores cosas en el momento.

Hace dos días la jefa del Distrito Cinco de la Policía de Managua, comisionada Erlinda Castillo, señaló que esa institución no tiene capacidad para mantener presencia permanente, por lo que realizan continuas visitas y supervisiones periódicas a través del jefe de sector.

Y dijo que las personas dejan objetos de valor en el interior de los vehículos sin tomar precauciones. “A veces como que sobredimensionamos las cosas, se da un chapeo de vehículos y pensamos que es todos los días, y no, no es todos los días”, expresó Castillo. ¿Diría lo mismo si le robaran sus pertenencias o utilizaría la Policía para encontrar a los ladrones?

Resulta que ahora los culpables de la inseguridad somos los ciudadanos. Pero este criterio ha de venir desde las instancias superiores de la Policía Nacional, y a su vez, desde el jefe supremo, Daniel Ortega, quien sí dispone de seguridad policial para él, su familia y las actividades partidarias del FSLN que hace con recursos del Estado. Allí la Policía no dice que “no tiene capacidad para mantener presencia permanente”. Imaginemos lo que pasa en las zonas rurales. Estamos manos arriba frente a delincuentes de la calle y a los de cuello de distintos colores, con o sin corbata.

Noticias Servicios Suplementos Especiales Publicidad Enlaces
Mapa del Sitio Nicas en el Exterior Contactos Ayuda
©LA PRENSA 2009 Aviso legal Política de privacidad Consultas y Sugerencias
Manual de Estilo de LA PRENSA
Fotorreportajes
Sucesos del 2006: Nicaragua
Búsqueda