En San Francisco Libre, el “pique” de leña como actividad económica está dejando a la población sin árboles. En Managua, el consumo de leña para cocinar es una de las principales causas de la deforestación y la Cuenca Sur, donde están las reservas de agua potable, es el escenario.
El estudio reciente de caracterización municipal realizado por el Instituto Nacional de Información de Desarrollo (Inide) reveló que en San Francisco Libre el noventa por ciento de los más de 12 mil habitantes utiliza leña para cocinar.
“Es bastante la leña que se consume en las casas, pero lo que más afecta es que hay comunidades enteras que viven del pique y venta de la leña”, admitió la Alcaldesa sandinista de San Francisco Libre, Lilliam Gómez.
La comunidad El Madroñito, parte del área rural de San Francisco Libre, es una de las principales surtidoras de leña para Managua.
No obstante, en el departamento de Managua un treinta por ciento, de los más de 1.3 millones de habitantes, utiliza la leña para la cocina.
TAMBIÉN DE LA CUENCA SUR
El ecologista y miembro de la Comisión Ambiental de Managua, Kamilo Lara, admitió que Managua consume leña de San Francisco Libre.
Sin embargo, “lo más grave es que un alto porcentaje de toda la leña que se consume en Managua son de nuestros bosques, vienen de las áreas boscosas y principalmente de la Cuenca Sur del Lago Xolotlán”, advirtió Lara.
Los datos del Inide revelan que el setenta por ciento de la población del departamento de Managua cocina con gas butano, y el resto, más de trescientos mil habitantes, lo hacen con leña.
El consumo de la leña aumenta paralelo al incremento en el precio del gas butano y esto pese a que incluso el precio de la leña va en aumento.
“Es un asunto de cultura. La población cree que la leña sale más barata, pero en realidad es más cara a largo plazo. Eso sin mencionar que causa mayores problemas de deforestación, contaminación ambiental y problemas a la salud”, advirtió Lara.
Violeta Barberena, miembro de la Unidad Ambiental del Ministerio de Energía y Minas, minimizó la incidencia del consumo de la leña como agente de deforestación.
Barberena indicó que la deforestación está altamente ligada a la explotación de madera y principalmente al avance de la frontera agrícola.