El beisbol, que nunca se desvincula de su pasado, le dijo adiós anoche al Yankee Stadium, con un partido que pasará a la posteridad.
El mítico parque neoyorquino, que se tornó incomparable por las heroicas batallas que acogió en sus entrañas, fue el escenario anoche del Juego de Estrellas más largo de la historia.
Después de 4:50 horas, Michael Young, con un elevado de sacrificio en la décima quinta entrada, condujo a una victoria 4-3 a la Liga Americana, que de paso extiende a 11 la racha de triunfos del joven circuito.
Justin Morneau, quien una noche atrás se había adjudicado el festival de los cuadrangulares, disparó sencillo y fue imitado por Dioner Navarro, mientras J. D. Drew recibía boleto. Y con bases llenas, Young le puso fin al partido, que superó el registro anterior de 3:41 horas, en el partido estelar de 1967.
OCURRIÓ ASÍ
La Liga Nacional tomó la delantera en el quinto episodio, cuando Matt Hollyday descargó jonrón sobre un disparo del dominicano Ervin Santana, para un 1-0 que silenció abruptamente el Yankee Stadium.
Una entrada más tarde, el viejo circuito amplió su ventaja a 2-0, cuando un elevado de sacrificio de Lance Berkman vino después de sencillos corridos de Hanley Ramírez y Chase Utley ante Justin Duchscherer.
Sin embargo, la Liga Americana provocó el primer abrazo 2-2 en la pizarra en el séptimo, cuando Justin Morneau conectó doblete ante Edison Volquez y J. D. Drew le metió la bola en los asientos del jardín derecho.
No obstante, el equilibrio duró poco, debido a que la Liga Nacional contestó en el acto. Miguel Tejada pegó hit y se robó segunda, pero avanzó a tercera por error en tiro de Dioner Navarro, para anotar luego por elevado de Adrián González.
No obstante, el joven circuito no se dio por vencido y, mediante hit de Grady Sizemore y doblete del chavalo Evan Longoria, volvió a provocar otra nivelación en la pizarra en el octavo, ahora 3-3, frente al zurdo Billy Wagner.
EL MOMENTO DE MARIANO
Y en el noveno llegó el panameño Mariano Rivera, el mejor relevista de la historia, y para quien parecía creado el escenario, amenizado por una emotiva ovación de los aficionados.
Mariano respondió con creces a una dificultad heredada por Francisco Rodríguez. Le dio ponche a Ryan Ludwick y en la misma jugada, Navarro fusiló a Cristian Guzmán en segunda.
La Liga Nacional sostuvo el equilibrio y de nuevo Rivera vino a la colina para la décima entrada. Y tras un out, cedió hits corridos a Tejada y Dan Uggla, pero aquello sólo fue darle más drama al momento, pues una vez más salió a flote mediante una doble matanza.
Y el cierre de la décima entrada parecía un guión elaborado con precisión hollywoodense para hacer ganar a Mariano. La Liga Americana llenó las bases sin outs, debido a dos errores de Uggla sobre batazos de Michael Young y Carlos Quentin, mientras boleaban a Carlos Guillén.
Pero con la mesa servida, Aaron Cook se deshizo de Sizemore y Longoria, quienes roletearon para outs en homeplate, mientras Justin Morneau entregaba las últimas esperanzas en roletazo por las paradas cortas.
Incluso, en la décima primera entrada, la Liga Americana volvió a presionar con boleto para Navarro, hit de Drew y cañonazo de Michael Young, pero un formidable disparo de Nate McLought desde el centerfield fusiló a Navarro en el plato.
Sin embargo, todo acabó con el elevado de Young, quien trajo al plato a Morneau, un jugador que atrajo los reflectores en la despedida del Yankee Stadium.