publicidad
Managua
07:19 am
16.07.08
Regístrese gratis aquí  |  Administre su perfil de usuario  |   
Portada
Última Hora
Política
Nacionales
Economía
Campo & Agro
Regionales
Editorial
Deportes
Sucesos
Internacionales
Opinión
Revista
Vida Social
Cartas al Director
Caricaturas
Agenda de Eventos
Eventos Empresariales
Tecnología
Religión y Fe
Mosaico
Entrevista
Enfoque
Hablemos del Idioma
Noticias >> Deportes
Mariano Rivera tuvo una espectacular actuación anoche. ( LA PRENSA/AP)
Un prolongado adiós
Michael Young le puso fin a extenso duelo, en la despedida del Yankee Stadium
Edgard Rodríguez C.
deportes@laprensa.com.ni
publicidad
Lo bueno, lo malo y lo feo

Quizá lo mejor del partido fue la tenacidad ofrecida por dos tropas combativas, firmes de ánimo y con una tenacidad capaz de superar cualquier circunstancia.

Después de este juego y de la entrega de los peloteros, quizá habrán perdido fuerzas las críticas que acusan a los jugadores actuales como enfermos de vanidad y desapegados totalmente a su profesión.

Lo malo del partido fue su extensión. Ha sido el Juego de Estrellas más largo, con 4 horas y 50 minutos. Antes el más largo era el de 1967, con 15 entradas, pero con sólo 3:41 horas.

Lo feo fueron los tres errores de Dan Uggla. Es curioso cómo los eventos de envergadura afectan el sistema nervioso de jugadores establecidos como Uggla, quien impuso récord.

40-37 es el balance, todavía favorable a la liga nacional, en juegos de estrellas. Hay dos empates.

El beisbol, que nunca se desvincula de su pasado, le dijo adiós anoche al Yankee Stadium, con un partido que pasará a la posteridad.

El mítico parque neoyorquino, que se tornó incomparable por las heroicas batallas que acogió en sus entrañas, fue el escenario anoche del Juego de Estrellas más largo de la historia.

Después de 4:50 horas, Michael Young, con un elevado de sacrificio en la décima quinta entrada, condujo a una victoria 4-3 a la Liga Americana, que de paso extiende a 11 la racha de triunfos del joven circuito.

Justin Morneau, quien una noche atrás se había adjudicado el festival de los cuadrangulares, disparó sencillo y fue imitado por Dioner Navarro, mientras J. D. Drew recibía boleto. Y con bases llenas, Young le puso fin al partido, que superó el registro anterior de 3:41 horas, en el partido estelar de 1967.

OCURRIÓ ASÍ

La Liga Nacional tomó la delantera en el quinto episodio, cuando Matt Hollyday descargó jonrón sobre un disparo del dominicano Ervin Santana, para un 1-0 que silenció abruptamente el Yankee Stadium.

Una entrada más tarde, el viejo circuito amplió su ventaja a 2-0, cuando un elevado de sacrificio de Lance Berkman vino después de sencillos corridos de Hanley Ramírez y Chase Utley ante Justin Duchscherer.

Sin embargo, la Liga Americana provocó el primer abrazo 2-2 en la pizarra en el séptimo, cuando Justin Morneau conectó doblete ante Edison Volquez y J. D. Drew le metió la bola en los asientos del jardín derecho.

No obstante, el equilibrio duró poco, debido a que la Liga Nacional contestó en el acto. Miguel Tejada pegó hit y se robó segunda, pero avanzó a tercera por error en tiro de Dioner Navarro, para anotar luego por elevado de Adrián González.

No obstante, el joven circuito no se dio por vencido y, mediante hit de Grady Sizemore y doblete del chavalo Evan Longoria, volvió a provocar otra nivelación en la pizarra en el octavo, ahora 3-3, frente al zurdo Billy Wagner.

EL MOMENTO DE MARIANO

Y en el noveno llegó el panameño Mariano Rivera, el mejor relevista de la historia, y para quien parecía creado el escenario, amenizado por una emotiva ovación de los aficionados.

Mariano respondió con creces a una dificultad heredada por Francisco Rodríguez. Le dio ponche a Ryan Ludwick y en la misma jugada, Navarro fusiló a Cristian Guzmán en segunda.

La Liga Nacional sostuvo el equilibrio y de nuevo Rivera vino a la colina para la décima entrada. Y tras un out, cedió hits corridos a Tejada y Dan Uggla, pero aquello sólo fue darle más drama al momento, pues una vez más salió a flote mediante una doble matanza.

Y el cierre de la décima entrada parecía un guión elaborado con precisión hollywoodense para hacer ganar a Mariano. La Liga Americana llenó las bases sin outs, debido a dos errores de Uggla sobre batazos de Michael Young y Carlos Quentin, mientras boleaban a Carlos Guillén.

Pero con la mesa servida, Aaron Cook se deshizo de Sizemore y Longoria, quienes roletearon para outs en homeplate, mientras Justin Morneau entregaba las últimas esperanzas en roletazo por las paradas cortas.

Incluso, en la décima primera entrada, la Liga Americana volvió a presionar con boleto para Navarro, hit de Drew y cañonazo de Michael Young, pero un formidable disparo de Nate McLought desde el centerfield fusiló a Navarro en el plato.

Sin embargo, todo acabó con el elevado de Young, quien trajo al plato a Morneau, un jugador que atrajo los reflectores en la despedida del Yankee Stadium.

Noticias Servicios Suplementos Especiales Publicidad Enlaces
Mapa del Sitio Nicas en el Exterior Contactos Ayuda
©LA PRENSA 2009 Aviso legal Política de privacidad Consultas y Sugerencias
Manual de Estilo de LA PRENSA
Fotorreportajes
Sucesos del 2006: Nicaragua
Búsqueda