El Presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, ratificó ayer en Ecuador su apoyo a la decisión de su homólogo Rafael Correa, de mantener rotas las relaciones diplomáticas entre Quito y Bogotá, en medio de críticas a EE.UU. y Colombia.
Ortega relató que llegó a Quito para expresar su solidaridad “con esta batalla que está librando (Correa), que es dura”.
“Tenemos enemigos poderosos, empezando por el imperio yanqui”, subrayó el mandatario nicaragüense junto a Correa desde el balcón del Palacio de Carondelet, sede del Ejecutivo ecuatoriano.
“Respaldamos plenamente la decisión del Gobierno ecuatoriano, de no restablecer relaciones con Colombia, y si por esa razón el Gobierno de Colombia decide romper relaciones diplomáticas con Nicaragua, bienvenido sea”, indicó el gobernante.
Ya Ortega había roto relaciones con Colombia a raíz del ataque de la Fuerza Aérea de ese país contra el campamento de las FARC en suelo ecuatoriano. Ortega reanudó relaciones menos de 24 horas después y ahora habla de nuevo de romper los lazos diplomáticos.
Las relaciones entre Quito y Bogotá se rompieron el pasado 3 de marzo, dos días después del ataque colombiano a un campamento de la guerrilla de las FARC en territorio ecuatoriano.
Un día antes en Venezuela, Ortega dijo que el presidente Álvaro Uribe es “el principal factor de inestabilidad de la región” y un “foco de conspiración”.