El presidente George W. Bush anuló ayer lunes la prohibición de realizar perforaciones en búsqueda de petróleo en sus costas, impuestas cuando su padre era Presidente, pero la acción no hará nada por sí sola, a menos que el Congreso decida actuar.
“La única cosa que se interpone entre el pueblo de Estados Unidos y esos vastos recursos petroleros es una acción del Congreso”, dijo Bush en un comunicado que leyó en la Casa Blanca. “Ahora corresponde al Congreso actuar”.
Hay dos prohibiciones sobre la prospección marítima de petróleo. Una de ellas fue impuesta por el Congreso y la otra por una orden ejecutiva firmada por el ex presidente George H.W. Bush en 1990.
Bush criticó al Congreso por no levantar su prohibición de prospección en la costa. “La falla en actuar es algo inaceptable”, declaró el Presidente.
“Y ahora”, añadió, “los estadounidenses están pagando” por esa inacción “en las estaciones de servicio”.
Los demócratas han señalado que se han otorgado concesiones para la explotación de petróleo en tierras fiscales, y que las empresas ni siquiera han iniciado labores de prospección en millones de hectáreas, por lo cual no entienden la urgencia actual de Bush para la exploración costa afuera.
DEMÓCRATAS Y REPUBLICANOS SE OPONEN
Junto con varios de sus colegas republicanos en Estados costeros, los demócratas se oponen a levantar la prohibición, señalando que la explotación de petróleo en esas regiones dañará las playas y el turismo.
Presidentes, republicanos como el padre de Bush y demócratas como Bill Clinton, se han opuesto a la prospección petrolera frente a la costa, tal como lo ha hecho el Congreso durante 27 años.
“Se trata de una propuesta propia de un director general de una empresa petrolera, no del Presidente de Estados Unidos”, dijo la senadora demócrata Barbara Boxer, quien preside el Comité de Medio Ambiente de la Cámara alta.
“El Presidente está llevando a un nuevo nivel su gobierno, (que está) basado en intereses especiales, y amenaza la próspera economía costera”, agregó.
Grupos de defensa del ambiente criticaron a Bush.
“El presidente Bush ha vuelto a ignorar un precedente sabio fijado por su padre y ha adoptado una acción insensata sin esperanzas de reducir los precios de la gasolina y sin preocupación alguna por las consecuencias a largo plazo”, declaró Gene Karpinski, de la Liga de Votantes por la Conservación.