El Presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, afirmó que Colombia es “foco de inestabilidad” para la región y sostuvo que el operativo con el cual fueron liberados 15 rehenes de las FARC, el pasado 2 de julio, “mata las posibilidades de negociación en lo inmediato”.
“El gran foco de inestabilidad lo tenemos en Colombia, porque allá hay una guerra revolucionaria y no ha habido la capacidad ni la inteligencia de buscar una solución política negociada y en cambio se ha apelado a la solución de fuerza”, dijo Ortega, quien participó el domingo en la V Cumbre de Petrocaribe en Maracaibo (500 kms al oeste de Caracas).
“Recientemente ocurrió la liberación de (la política colombo-francesa) Ingrid Betancourt en una operación que mata las posibilidades de negociación en lo inmediato”, sostuvo el Presidente nicaragüense.
“Nosotros nos alegramos por todos los liberados, pero mientras tanto allá en Nicaragua tenemos a tres muchachas, dos colombianas y una mexicana, heridas gravemente”, dijo en alusión a las tres jóvenes que se encontraban en Ecuador en el campamento del número dos de la guerrilla FARC, “Raúl Reyes”, atacado el pasado 1 de marzo por fuerzas militares colombianas.
“Están ahí, en una situación terrible, víctimas de lo que fue un atentado terrorista del Gobierno colombiano, del Ejército colombiano cuando atacaron un campamento donde se estaba trabajando por la paz en territorio ecuatoriano”, agregó Ortega.
El Presidente de Nicaragua, que había suspendido las relaciones de su país con Colombia tras ese ataque al campamento de “Reyes”, enfatizó que será “por el diálogo y la negociación que se va a resolver el conflicto interno en Colombia”, evocando los procesos de paz de Centroamérica.
Las FARC consideraron que la operación Jaque organizada por el Ejército colombiano, que permitió el rescate de esos 15 rehenes, no fue una liberación sino una “fuga”, de la que culpó a dos rebeldes “carceleros” de los secuestrados.
En un comunicado, el grupo insurgente acusó a Gerardo Antonio Aguilar, alias “César”, y a Alexander Farfán Suárez, alias “Enrique Gafas”, comandante y segundo del frente primero de las FARC, de traicionar su “compromiso revolucionario”.
Por otra parte, Ortega aseguró que “otro grave problema” relacionado con Colombia es que traslada el narcotráfico a la región.
PEQUEÑO ROCE COLOMBIA-VENEZUELA SUPERADO
El Presidente de Venezuela, Hugo Chávez, agradeció ayer a su colega colombiano Álvaro Uribe por responder positivamente a su pedido de “poner en su lugar” al ministro colombiano de Defensa, Juan Manuel Santos, a quien acusó de “tirotear” los acuerdos entre Bogotá y Caracas.
“Gracias al presidente Uribe por haberlo puesto en su sitio”, expresó Chávez ante dignatarios caribeños reunidos en el occidente venezolano, al leer públicamente un comunicado de la Casa de Nariño.
En el comunicado oficial, Uribe “reafirma el propósito de avanzar en una nueva era de relaciones” con Venezuela, y “pide a todos los voceros del Gobierno total prudencia para no afectar este sendero”, acordado entre los gobernantes de ambos países en una reunión este viernes en el occidente venezolano.
MINISTRO DESEÓ QUE CHÁVEZ CUMPLA
Poco antes, en esa misma Cumbre de Petrocaribe, Chávez había pedido a Uribe que “ponga en su lugar” a Santos, a quien acusó de “tirotear” los acuerdos que los dos países alcanzaron este viernes en una reunión presidencial en el estado venezolano de Falcón.
“Sale el ministro (Santos) diciendo: Ojalá que Chávez cumpla y no siga apoyando a las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia)”, señaló el jefe de Estado venezolano.
“Esto lo digo con mucho respeto, pero también con mucha firmeza: Señor Uribe ponga en su sitio a su Ministro de Defensa. Volteemos la página (sobre la crisis que afrontó en los últimos meses la relación bilateral), pero ponga en su lugar a su Ministro de Defensa”, sostuvo.
Al tiempo de calificar a Santos de “guerrerista”, Chávez indicó durante el plenario de la cita presidencial caribeña que si fuera su ministro lo destituía.
“Quien lo manda es United States. Ése es su jefe”, afirmó el gobernante, quien se ha quejado en varias ocasiones de la supuesta actitud antivenezolana de Santos, a quien ha calificado de “amenaza” para la integración regional y peón de Estados Unidos.
El jefe de Estado consideró, por otra parte, que este viernes sostuvo una “buena reunión” con Uribe en la ciudad venezolana de Punto Fijo (oeste) que dejó atrás las diferencias de varios meses que pusieron a ambos países al borde de la ruptura diplomática.