“Una ciudad limpia no es la que más se barre, sino la que menos se ensucia”, reza un reconocido refrán que de acuerdo con las declaraciones del vicealcalde de Managua, Felipe Neri Leyva Orochena, no es aplicable para la ciudad de Managua donde existen 700 botaderos ilegales de basura.
Leyva Orochena, quien ayer participó en la semifinal del concurso ¿Quién tiene las bolas más grandes?, realizada en el parque de Villa Venezuela, expresó que a pesar de los trabajos continuos de limpieza que ejecuta la Alcaldía de Managua, los capitalinos continúan botando basura en cauces y calles.
“Nosotros seguimos haciendo el llamado para que no sigan lanzando la basura a cualquier lugar de la ciudad, sino que la depositen en los recipientes, en los contenedores que hemos estado ubicando en cada uno de los puntos de los distritos”, sostuvo el funcionario.
Hasta junio, el último informe de la Dirección de Limpieza Pública reportaba que la comuna pasó de recolectar mil 200 toneladas diarias a mil 400.
CAUCES Y CALLES
El funcionario expresó que la basura es lanzada con frecuencia en cauces y calles. Reveló que la población hasta ha cortado las mallas ubicadas en los alrededores de los cauces para poder lanzar la basura, dañando mantos acuíferos como la Laguna de Tiscapa, que ayer después de las lluvias, amaneció con desperdicios.
“Nosotros hacemos el llamado a los pobladores a no seguir tirando la basura a los cauces aledaños a la Laguna de Tiscapa. Incluso nos han roto todo lo que es la cortina de seguridad que evitaba que la basura llegara hasta la laguna”, dijo Leyva.
La Alcaldía de Managua invierte en cada jornada de limpieza alrededor de un millón y medio de córdobas. Y dentro de su presupuesto anual destina 43 millones de córdobas sólo para limpieza.
RECICLAJE
Como parte del trabajo de concienciación la Alcaldía de Managua realiza el concurso ¿Quién tiene las bolas más grandes?, que premia cada año con cuatro mil dólares al barrio, persona o familia, que en toda Managua presente la bola más grande de papel o plástico.
Dentro de este concurso se ha incluido a la niñez en la dinámica Bolas van, bolas vienen que premia con un balón de futbol o basquetbol al niño o la niña que lleve una bola de papel o plástico, a fin de educarlos en la importancia del reciclaje de los desperdicios.