La lluvia canceló la jornada dominical del beisbol de Primera División, recargando a los equipos de más reprogramaciones.
De acuerdo con el calendario de la segunda vuelta, en estos momentos cada uno de los cuatro conjuntos debería acumular 23 de los 36 juegos programados para esta etapa. En cambio, el Matagalpa solamente ha podido concretar 15 partidos, mientras el Bóer, los Orientales y el Chinandega llevan 19 encuentros cada uno.
El campeonato se ha hecho de hule y ningún equipo tiene los recursos económicos para resistirlo.
De una u otra forma, la lluvia ha enfriado la liga, la cual debería estar en su etapa más caliente, con el Bóer liderando la segunda vuelta con apenas un juego de ventaja sobre Granada y Matagalpa.
Si hay un modo de renovar el entusiasmo y lidiar con el clima, sería recortar la segunda ronda a 30 partidos, lo que permitiría cumplir el calendario, dejando suficiente chance para dilucidar la batalla entre los tres punteros y de paso no se recarga más peso a los chinandeganos, que haciendo un gran esfuerzo no han tirado la toalla a pesar de sus problemas económicos y su puesto seguro en el sótano.
Los dos equipos más ganadores de esta ronda clasifican a la Serie Final. De modo que el Bóer, Granada y Matagalpa entrarían a una ardiente recta final.
También hay que tomar en cuenta que se pretende asistir al Panamericano de Venezuela en septiembre y si esta liga no termina en tiempo y forma, no habrá suficiente tiempo para estructurar una Selección Nacional a la medida para el torneo internacional que ofrece tres boletos para el Mundial del beisbol del 2009.
Algo más, a la vuelta de la esquina nos espera la quinta edición de la Liga Profesional.