Nelba Cecilia Blandón, la mujer que censuraba los medios bajo el régimen sandinista en los años ochenta, se opone hoy al Presidente de la República, Daniel Ortega, por la censura que éste aplica a los medios de comunicación independientes.
“Hay diferentes maneras de ejercer censura. En aquel momento (años ochenta) fue la medida más evidente, pero si vos le quitás la publicidad estatal a un medio porque no publica lo que vos querés oír que se oiga de vos, estás censurando”, afirmó Blandón.
Dijo que, a diferencia de los años ochenta, Nicaragua ya no está en guerra, por lo que considera la censura actual como “una barbaridad” y cree que “no hay ninguna razón que justifique ninguna medida que restrinja la libertad de expresión”.
es Incapaz de gobernar
En una entrevista publicada hoy en la revista Magazine, de LA PRENSA, Blandón, quien fue militante disciplinada del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) desde los 18 años, critica duramente al presidente Ortega, su líder en aquella época.
“Es un hombre enfermo por el poder. Incapaz de gobernar fuera de la lógica del autoritarismo...”, dijo Blandón.
Confesó que no es el mismo Ortega que ella conoció. “El Daniel Ortega de esa época normalmente cuando comparecía daba un mensaje a una nación en guerra y tenía contenido. No son los corta y pega que hace ahora...”
NO SE ARREPIENTE DE HABER CENSURADO
A pesar de todas las críticas que recibió durante los años ochenta y después, por su trabajo como censora de medios, Blandón no se arrepiente de haber realizado esa función y considera que en esa época “la censura era necesaria”.
Blandón también ejecutó cierres de medios de comunicación, como el Diario LA PRENSA y Radio Corporación, por difundir noticias adversas al régimen sandinista.
Después del triunfo electoral de doña Violeta Barrios de Chamorro, en febrero de 1990, Blandón se dedicó a su profesión de abogada y se retiró de la vida política.
Se separó del partido en el que militaba y hoy se declara simpatizante del Movimiento Renovador Sandinista (MRS).
En la entrevista opina sobre las contradicciones del FSLN: cómo el cardenal Miguel Obando y Bravo pasó de ser el gran enemigo del FSLN en los años ochenta, a confesor oficial de Ortega; cómo Alexis Argüello se convirtió en el candidato a la Alcaldía de Managua por el FSLN, luego de que en los ochenta su nombre fue erradicado de las páginas de los diarios, por haberse declarado simpatizante de los rebeldes antisandinistas.
Nelba Cecilia Blandón tiene su explicación y se la cuenta a Magazine, que circula hoy con LA PRENSA.