Noqueó a Irías en sólo dos asaltos
Un espeluznante recital de golpes volvió a proporcionarle carácter realista al sueño de ver convertido a Román “Chocolatito” González en campeón mundial de boxeo en breve.
González, la más genial aparición en el boxeo pinolero desde los días de Rosendo Álvarez, utilizó cinco minutos para deshacerse de Abraham Irías, quien lució más peligroso ante los periodistas que sobre el ring.
“El Chocolatito” se adjudicó un nocaut técnico a los dos minutos del segundo asalto, tras propinar a Irías una andanada de golpes que obligó al réferi Enrique Portocarrero, a detener la desigual batalla.
Desde que González fue presentado por el anunciador oficial, Harold Ortega, los fanáticos que poblaron las localidades del Gimnasio de la UdeM, en Managua, se pusieron de pie para ovacionar al pugilista, y fue más estruendoso el alarido cuando acabó su labor.
Sonó la campana y Román saltó como fiera sobre la humanidad de Irías, a quien acorraló contra las cuerdas y le asestó un brutal castigo a base de precisas y prolongadas combinaciones.
Y aún cuando en su esquina le indicaron que debía soltar el acelerador, las declaraciones de Irías en los días previos al duelo, habían creado un ambiente lo suficientemente hostil y no hubo forma de revertir su intención.
De modo que en el segundo asalto, volvió a apretar a fondo y aunque debió soportar algunos disparos de Irías, la conclusión del combate era cuestión de tiempo y de nuevo puso en escena sus temibles combinaciones con golpes desde todos los ángulos y finalizó la pelea.
Al final, la crítica fue muy favorable y los aficionados sintieron haber presenciado el duelo que antecede a la corona.