La posibilidad para hondureños y nicaragüenses de obtener la doble nacionalidad es el punto débil que las autoridades policiales tienen al querer capturar a una persona que ha cometido delitos en cualquiera de los dos países.
Las delegaciones policiales de los departamentos de El Paraíso, en Honduras, y Nueva Segovia, en Nicaragua, que comparten 214 kilómetros lineales de frontera, consideran que el fenómeno de la doble nacionalidad permite la impunidad de los delitos, porque le facilita al delincuente “refugiarse” en cualquiera de los dos países.
LOS CASOS
Un caso reciente, probablemente de los más sonados, se produjo con el ciudadano nicaragüense y residente en el municipio de San Fernando, William Ortez Herrera, acusado de haber cometido, el 24 de septiembre del 2007 en la localidad fronteriza de Las Camelias, un secuestro seguido de asesinato atroz en contra de su hermano Uriel Ortez Herrera.
El comisionado Héctor Rafael Zelaya, jefe de la Policía de Nueva Segovia, indicó que de inmediato realizó las coordinaciones con la Dirección General de Investigaciones Criminales (DGIC), la Policía Preventiva, la Interpol y Migración y Extranjería de Honduras, suministrando toda la documentación existente para la localización del presunto autor del crimen.
DOBLE NOMBRE
Señaló que William Ortez Herrera se hacía pasar como ciudadano hondureño con el nombre de William Antonio Herrera Pérez, a quien la Policía Preventiva detuvo días después por falsificación de documentos, pero fue liberado al demostrar con su cédula la nacionalidad hondureña.
La insistencia de la familia en el esclarecimiento del caso y la información proporcionada por las autoridades policiales nicaragüenses obligó a la Policía Preventiva de Tegucigalpa, la capital hondureña, a capturar nuevamente a William Ortez Herrera para investigarlo por falsificación de documentos y no por el asesinato atroz cometido en Nicaragua.
SITUACIÓN DIFÍCIL
Sin embargo, es difícil para la Policía Nacional solicitar la extradición o repatriación del detenido por considerarse ciudadano hondureño y porque el juez encargado de la causa en Nicaragua no ha extendido la orden de captura.
Casos como éstos se han repetido en este territorio y no sólo con el delito de asesinato, sino con casos vinculados a abigeato, droga, contrabando de mercadería y armas de fuego, robos, entre otros.
Noel Torrez, jefe de Migración y Extranjería en Nueva Segovia, sostuvo que las leyes en ambos países permiten la doble nacionalidad, pero el fenómeno se expresó con mayor fuerza en la década de los ochenta, cuando muchos nicas huyeron de la guerra y otros formaron parte de las fuerzas contrarrevolucionarias que se acantonaron en Honduras.