El juicio por la muerte de Natividad Canda Mairena, quien falleció luego de que dos perros rottweiler lo agredieron, iniciará la próxima semana con dos novedades.
Una es el arreglo extrajudicial que desembocó en la salida definitiva del proceso judicial de la sociedad dueña del local donde el nicaragüense fue atacado. La segunda es la decisión de la defensa de ocho policías involucrados, entre ellos dos acusados por el delito de homicidio por la Fiscalía, de que no declaren al menos en el inicio del juicio.
Canda Mairena falleció desangrado una madrugada de noviembre del 2005, en el Hospital Max Peralta de la ciudad de Cartago, Costa Rica, adonde ingresó luego de ser atacado por los dos canes que custodiaban el taller Autos Romero. Tenía 25 años de edad.
El juicio iniciará el lunes 14 de julio a la 8:30 de la mañana en los Tribunales de Cartago. De parte de la Fiscalía los acusados son los policías Erick Sánchez Torres y Asdrúbal Luna Zamora, por el delito de homicidio simple por omisión impropia, pues aparentemente evadieron socorrer al nicaragüense cuando era atacado por los animales.
Por la vía privada, el abogado de la familia de Canda Mairena, Luis Fernando Sáenz, interpuso una querella que busca una indemnización económica que inicialmente incluía a seis policías más, a Autos Romeros S.A., Fernando Zúñiga, dueño de los perros; Hugo Ceciliano Romero, jefe de la empresa de seguridad, y Luis Guillermo Hernández, guarda de seguridad que cuidaba el local.
EL ARREGLO
Sáenz dijo ayer que hace aproximadamente un mes acordó con representantes de Autos Romero S.A. su salida del juicio, porque consideró que era imposible demostrar su participación en este supuesto homicidio simple.
“Los otros actores de la querella siguen siendo acusados, en este arreglo no hubo intermediación económica de por medio, acordamos retirarlos (a los dueños del local donde fue atacado Canda) de la querella con tal que ellos no nos cobraran las costas de haberlos querellados inicialmente, era difícil probar su responsabilidad penal, contrario a los policías que tienen el deber de salvaguardar la vida de las personas; decidimos esto porque nos iba a quitar tiempo que íbamos a utilizar en cosas más importantes”, explicó.
NO HABLARÁN
El abogado de los ocho policías, Kennet Arce, dijo que es una decisión tomada que el miércoles, día que les correspondía a los primeros oficiales declarar, se abstengan de hacerlo por razones estratégicas.