Unas 22 mujeres de la comunidad de Chacraseca, ubicada a 12 kilómetros de León, pasaron de obreras agrícolas a empresarias. Con esfuerzo y abnegación, este grupo de asociadas de la cooperativa Semillas de Esperanza, transformaron un basurero en un huerto comunitario, donde ahora cultivan productos de gran demanda en el mercado internacional.
En las próximas semanas estas productoras tendrán la primera cosecha de guayaba taiwanesa y esperan obtener 1,350 kilos, utilizando un sistema tecnificado de riego.
Xiomara Dávila Martínez dedicó parte de su vida a trabajar como obrera agrícola en varias fincas donde estuvo de cuidadora junto a su familia, al igual que el resto de mujeres de la cooperativa.
EMPODERADAS
“Nos sentimos satisfechas por esta oportunidad, tener un trabajo, ser empresarias y pensar en una nueva vida. La Cuenta Reto del Milenio (CRM) nos facilitó una bomba (para activar el sistema de riego), hemos complementado el proyecto de la guayaba y ya vamos a tener los primeros frutos de nuestro trabajo”, manifestó Dávila.
Argentina Cisnero declaró que se estaban empoderando de su propio proyecto con el cual ya están aportando un dinerito a su casa. “Estamos seguras que iremos aumentando las ganancias”, indicó.
La cooperativa, cuya meta es generar el valor agregado con el empaque de la guayaba, recibirá de la CRM la construcción de un centro de acopio para embalaje y que el producto quede listo para la comercialización.
La CRM les está brindando acompañamiento en la formalización de la cooperativa.