Más de 4,800 vacas lecheras bajo riesgo de estar contagiadas de tuberculosis han sido sacrificadas esta semana en el centro de California, donde casi 16 mil cabezas, en la región que produce más leche de Estados Unidos, han sido puestas en cuarentena, dijeron las autoridades federales.
El subsecretario federal de Agricultura, Bruce Knight, se reunió en privado con administradores de lecherías locales junto con la autoridad máxima del estado en Veterinaria y otras autoridades del sector que vigilan el desarrollo de tres casos nuevos de Tuberculosis Bovina (TB) descubiertos recientemente en las lecherías del condado de Fresno.
Las autoridades federales y estatales de agricultura todavía guardan secreto sobre las identidades y las ubicaciones de las tres lecherías donde se detectaron las reses contagiadas de la enfermedad, que puede transmitirse a los humanos y a otros mamíferos a través del aire o al beber leche no pasteurizada de una vaca infectada.
MÁS CONTROL AL TRASLADO DE RESES
El descubrimiento de los casos de la enfermedad respiratoria y muy contagiosa hizo que se adoptaran cambios en las regulaciones de traslado interestatal de ganado.
La pasteurización mata las bacterias de TB, pero las organizaciones del sector lechero en California, de 7,300 millones de dólares, siguen preocupadas por el posible impacto financiero en sus negocios.
“Una de las preocupaciones tiene que ver con los acuerdos comerciales”, dijo Ray Souza, administrador de una lechería en Turlock y miembro de la junta de la asociación Western United Dairymen, un grupo que representa a 1,100 lecherías del estado. “Cosas como ésta pueden usarse para renegociar”, afirmó.
El dueño de una lechería aceptó una compensación del Departamento de Agricultura federal de hasta tres mil dólares por cabeza, a cambio de entregar sus vacas a los mataderos. Las otras dos lecherías están sopesando si prefieren operar bajo una cuarentena que podría durar varios años.