A pesar de que el cultivo de espinaca tiene grandes oportunidades comerciales, principalmente en Estados Unidos, Nicaragua todavía no aprovecha al máximo ese potencial.
Por tal razón, el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) puso a la disposición una Guía Técnica referente al manejo que debe hacer el productor al cultivo de espinaca.
En el documento, que se encuentra disponible en el portal electrónico del IICA (www.iica.int.ni), los productores también podrán conocer las condiciones de calidad que debe cumplir la espinaca para penetrar al mercado internacional.
Igual, conocerán las épocas en que la espinaca tiene más demanda en el mercado de Estados Unidos y otros países.
EN CUALQUIER SUELO
El cultivo de espinaca posee una serie de ventajas respecto a su manejo y siembra, lo cual favorece al productor.
Por ejemplo, la espinaca puede ser sembrada en cualquier tipo de suelo, preferiblemente en tierras áridas, secas, ligeras y bien drenadas.
Sin embargo, el IICA aconseja a los productores que este cultivo sea sembrado en tierras ricas en materia orgánica, para lograr que la planta alcance un óptimo desarrollo.
La espinaca no tolera suelos ácidos pero sí alcalinos, es decir tierras con bajo contenido de metales.
Para su siembra, se recomienda que entre cada planta haya una distancia promedio de 50 centímetros y de 50 ó 70 centímetros entre surcos.
Entre las zonas recomendadas para cultivar espinaca, figuran Sébaco, Matagalpa, Estelí, Jinotega y Somoto, entre otros lugares donde el clima sea templado.
La temperatura debe oscilar entre 15 y 18 grados centígrados. Tolera ligeras temporadas heladas, pero no temperaturas superiores a los 25 grados centígrados, aclara el documento del IICA.
El ciclo vegetativo es anual, sin embargo el período de crecimiento de la planta es de entre 40 y 50 días.
La espinaca es vulnerable al ataque de plagas, tales como el gusano de tierra y la mosca minadora.
Entre las enfermedades figuran el mal de talluelo y el mildiu, que pueden terminar con la existencia de la planta si no se trata a tiempo.
LA EXPERIENCIA EN NICARAGUA
El cultivo de la espinaca no es muy popular en Nicaragua. Exportaciones de este rubro no han sido registradas y su producción es de pequeña escala, sin embargo esta hortaliza se consume cada día más en los diferentes hogares nicaragüenses, por su elevado valor nutricional y la riqueza en vitaminas y minerales, indica la Guía Técnica diseñada por el IICA.