La Policía Nacional cerró la discoteca Baby Rock, propiedad de Manuel Berríos Bermúdez, porque supuestamente no reúne los requisitos técnicos para funcionar.
Esta discoteca fue abierta en el año 2005, con el aval policial y dos años después la misma Policía la cerró porque los vecinos se quejaron del ruido que les perturbaba el sueño.
El ex jefe de Seguridad Pública de Carazo, subcomisionado Carlos Malespín Lorente, aclaró que la discoteca fue cerrada porque no reunía todos los requisitos técnicos y por supuestas alteraciones al orden público.
“Debo admitir que la Policía no realizó la inspección acústica y cuando recibí Seguridad Pública en enero del 2007, ya estaba funcionando y las quejas comenzaron a llegar”, indicó Malespín.
Berríos dijo que invirtió en la discoteca el dinero producto de su trabajo en Estados Unidos. El afectado cuestionó que en la misma zona de su negocio hay otros restaurantes donde venden licor y la Policía los deja trabajar. Esta situación lo hace pensar que hay alguna persona detrás de todo esto para perjudicarlo.