El nicaragüense Maximino Bernardo Sosa, de 51 años, tendrá que pasar los próximos ocho años en la cárcel, luego de ser hallado culpable por el delito de lavado de dinero.
El Juzgado Primero de Sentencia de Santa Ana emitió la condena el martes pasado, después de valorar las pruebas en contra de Sosa, durante la vista pública.
En las investigaciones realizadas por la División Antinarcóticos (DAN) de la Policía, Sosa era dueño del autobús con placas nicaragüenses LE10006 en el que transportaban 181 mil 780 dólares escondidos en un compartimiento secreto. La detención de Sosa se registró el 5 de agosto de 2007 en las cercanías de la frontera San Cristóbal, Santa Ana. En ese mismo procedimiento arrestaron al también nicaragüense Jesús Caballero, de 48 años, quien era el conductor del bus. Sin embargo, Caballero fue beneficiado con la libertad sin condiciones otorgada por el Juzgado Segundo de Instrucción de Santa Ana, aunque ordenó que tenía que ir a vista pública.
Caballero no se presentó al juicio, por lo que el tribunal lo declaró rebelde. Lo que le preocupa a la Fiscalía General, que si bien es cierto está satisfecha por la condena de Sosa, es que le va resultar difícil poder utilizar el dinero decomisado, para el combate del crimen organizado, hasta que Caballero sea enjuiciado.
Fuentes fiscales explicaron que lo más seguro es que el conductor ya no se encuentra en el país y no regrese.