El sistema judicial de la República de Panamá implementará con la Organización de Estados Americanos (OEA), el Programa de Facilitadores Judiciales Rurales, en base a lo que han llamado la exitosa experiencia nicaragüense.
Este martes visitó los municipios de Macuelizo, El Jícaro y Ocotal, en el departamento de Nueva Segovia, una delegación encabezada por Pedro Vuskovic, representante de la OEA en Nicaragua; Víctor Uriel Benavides, magistrado de la Corte Suprema de Justicia de Panamá, y Hans Wessel, jefe de cooperación en la Embajada de Canadá en Nicaragua.
También formaron parte de la delegación, Silvia Rosales, magistrada por Nicaragua en la Corte Centroamericana de Justicia; Martha Leiva Ayón, magistrada presidenta del Tribunal de Apelaciones de Estelí e Irma Rosales, coordinadora del Programa de Facilitadores Judiciales en Nicaragua.
YA FIRMARON CONVENIO
Víctor Uriel Benavides, magistrado de la Sala Tercera de la Corte Suprema de Justicia de Panamá, informó que ya han firmado un convenio de colaboración con el Secretario General de la OEA.
La comisión ha visitado varios municipios del país, conociendo la labor de los facilitadores judiciales rurales y el impacto del programa en los Juzgados, la Policía Nacional y en las alcaldías.
En Macuelizo, Nueva Segovia, visitaron a facilitadores judiciales de la comunidad El Suyatal, y escucharon a Doris Padilla, juez de Distrito Local, a funcionarios de la Alcaldía y al comisionado Héctor Rafael Zelaya, jefe policial en Nueva Segovia.
EXPERIENCIA NICA
En Nicaragua están registrados 1,450 facilitadores judiciales rurales en 122 municipios del país, son elegidas 12 comarcas por municipio considerando sus niveles de pobreza, lejanía, acceso a la justicia y mayor conflictividad.
El Programa de Facilitadores Judiciales Rurales, iniciado oficialmente en el 2002, es ejecutado por la Corte Suprema de Justicia (CSJ) con apoyo técnico y logístico de la OEA, y se encuentra en su fase culminante.
“Es un programa exitoso. La Corte sin los jueces locales, que le han puesto amor e interés al proyecto, no hubiese logrado el objetivo; nos hemos sentido satisfechos de su trabajo, esfuerzo y sacrificio, porque a la vez reciben los beneficios, ya no se llenan los Juzgados de tantas faltas o causas leves y pueden dedicarse a delitos que requieren de mayor atención”, indicó Irma Rosales.