Dos años después de la muerte de Herty Lewites, candidato de la Alianza Herty 2006-Movimiento de Renovación Sandinista (MRS), su hermano Saúl demandó a la Fiscalía que inicie una investigación para descartar mano criminal.
Sostiene que un caldo suministrado ese día al candidato presidencial, que estaba convaleciente de una operación, dio inicio a un malestar estomacal, al que le siguió una hemorragia, que tras la muerte fue negada por su cuñada Carmen García.
Aunque Saúl Lewites, ante los periodistas, no mencionó nombre en particular en contra de a quién dirigía sus sospechas, fue directo al referir que el 2 de julio del 2006, día del deceso, su hermano estuvo alejado de ellos y únicamente fue asistido por su cónyuge Carmen García, la madre y el papá de ésta, así como de una empleada y el vigilante de la casa. LA PRENSA no pudo localizar a García.
En la casa ubicada en el kilómetro 10 y medio, Carretera a Masaya, únicamente permanece un vigilante que dijo desconocer el paradero de la propietaria.
En ese lugar hay un rótulo de se vende o se alquila y aunque hay dos números telefónicos, la que respondió fue una persona de nombre Claudia, quien afirmó es la encargada de poner a la venta el inmueble.
También hay otro rótulo de advertencia a nombre de Herty Lewites Lacayo, hijo del fallecido. En el mismo se menciona que es una propiedad en litigio, al igual que lo están otros bienes como el edificio Sol, el complejo Hertylandia y una casa en la playa entre La Boquita y Masachapa. En Hertylandia la persona que fue identificada como su gerente, afirmó que García no se encontraba en ese lugar.
¿HUBO HEMORRAGIA?
Entre las incongruencias que mencionan los parientes del también ex alcalde de Managua, está una hemorragia que éste habría sufrido, que no estuvo a su lado un equipo de primeros auxilios como se aseguró en primer momento “y lo sacaron muerto prácticamente” de su vivienda.
“Con que se diga que Herty tenía una cosa o la otra, no se le va a revivir”, fue la expresión de Carmen García un día después de su muerte, según los archivos de LA PRENSA del 4 de julio del 2006.
La versión de la hemorragia fue comentada el día de la muerte, por dirigentes del MRS e incluso por la noche en la funeraria la comentaban familiares cercanos.
La familia de Lewites cuenta con un testigo, Cecilio Matías Joaquín, quien trabajaba como vigilante en aquel momento en la casa de Herty Lewites, en Carretera a Masaya, quien refiere que ese día fue advertido de que no saliera información entre ellos. Al igual que ayudó a lavar un colchón ensangrentado, momentos después que el paciente fue conducido al hospital.
También, que fueron instruidos por la madre de García, de que no informaran a ninguno de los parientes del paciente.
“A nadie le tiene que dar explicaciones de esto; esto nosotros lo solucionamos aquí nomás”, afirma el vigilante que le habría advertido García.
Ese fin de semana cuando murió, asegura Saúl Lewites, retiraron a escoltas y choferes de su hermano.
MÁS RAREZAS
Según el vigilante, a Lewites lo sacaron de la casa entre 2:00 y 2:30 p.m., rumbo al hospital. En el hospital adonde acudió, refirió Saúl, “lo besé, y lo que besé fue una piedra helada”.
O sea que Herty no acababa de morir, tenía unas dos a tres horas de muerto, porque había una rigidez total (...) Lo único que dije: Hermano, que Dios te acompañe”.
Sostiene que en el hospital él consultó al médico que intervino a Herty, quien le respondió: “Se lo juro por Dios, por mi madre, por mis hijos, que no me explico lo que ha sucedido”. Además en ese momento la viuda se negó a que le practicaran una autopsia al cuerpo.
En ese momento la viuda de Herty Lewites explicó que no pidió una autopsia para su marido, porque ella estuvo a su lado durante todo el tiempo que antecedió a su muerte.
“Yo estoy conforme, porque en ningún momento voy a ser tan torpe, en ver una negligencia médica en un hospital y me voy a quedar de brazos cruzados (...) No solicité la autopsia porque yo viví todo, paso a paso, la situación de Herty”, dijo García en esa ocasión.
AMBIENTE HOSTIL, ASEGURA
Debido a que durante la campaña a la Presidencia, Herty estuvo usando recursos familiares como fondos para la campaña, “comenzó a darse una virulencia y una animadversión contra Herty”, dijo Saúl.
Esta situación se agrava según el denunciante, tras publicaciones periodísticas del 19 de abril de ese año, en las que Herty guardaba distancia a críticas que le hacían a su cuñado Isidro García, como funcionario de la Alcaldía.
Saúl Lewites refirió que hubo un momento en que el ambiente familiar, era “hostil” para su hermano. Al extremo que en ocasiones Herty salía sin que le hubiesen preparado alimentos. “Yo tengo experiencia personal, que a veces Herty salía y no le preparaban comida en su casa, porque le dijeron a la empleada: si le preparás a Herty, te corremos”, sostuvo el denunciante.
DENUNCIA TRASPASO DE BIENES
En el transcurso del año tienen información de que hubo transferencia de bienes inmuebles, propiedad de Lewites.
A su vez, mencionan los familiares de Herty Lewites que en el transcurso de ese año García supuestamente había vaciando la Corporación Sol, trasladando todos los bienes a su nombre.
Dice que todavía ocho días antes de la muerte, García traspasó bienes a su nombre, por cientos de miles de dólares. Recordó que una vez que dejó la municipalidad, en su declaración de probidad su hermano fue más de 1.2 millones de dólares. Pero en la declaración de herederos lo que se menciona fue un patrimonio de 8,400 dólares, mediante lo cual, apunta, fue despojado de su herencia su sobrino Herty Mauricio Lewites Lacayo.
“Aquí no es un voluntarismo ni un capricho ni una malediscencia, son elementos subjetivos, le corresponde por lo tanto a la Fiscalía confirmar, averiguar, analizar y después sacar el dictamen correspondiente”, sostuvo el hermano de Herty Lewites.