La zozobra terminó para la familia de Nicolás Obando Duarte, de 43 años, del barrio 22 de Enero, porque la tarde de ayer fue retirado del techo de su vivienda el carro que les cayó encima la madrugada domingo.
El vehículo Yaris, color plateado, placas M118785, quedó la madrugada del domingo con las llantas para arriba sobre el techo de uno de los cuartos y los dos baños de la casa afectada.
Hasta ayer el carro continuaba destilando gasolina, el olor se sentía por toda la casa y la familia tenía temor de un incendio por recalentamiento.
Otros de los daños causados aparte del techo, fue en las paredes de uno de los cuartos y de los dos baños sobre los cuales descansaba el automóvil, y a medida que pasaban las horas las delgadas paredes parecían ceder ante el peso del vehículo.
La casa perjudicada está ubicada en la parte norte de la Rotonda Jean Paul Genie, en una hondonada de un metro. La familia indicó que recibió 10 mil córdobas para cubrir los daños materiales sufridos.
Una escuadra del Plantel Batahola de la Alcaldía de Managua, ayer por la mañana instaló 30 metros de vallas de contención de concreto en el costado norte de la rotonda, para evitar más accidentes de este tipo.
Anterior a las vallas, desde hace seis años existieron unos postes de concreto de dos metros de alto, pero han sido derribados por los vehículos, además de algunos chatarreros que les sacan las varillas de hierro de dos pulgadas de grosor que llevan dentro. Conductores particulares que pasaban por el lugar, indicaron que es una burla que la Alcaldía haya mandado a instalar esas vallas, porque eso no detendrá a los vehículos que circulan a exceso de velocidad. Según los pobladores, los días más peligrosos son los viernes y fines de semana.