El maestro descansa en paz. Leoncio Sáenz, pintor y dibujante matagalpino, dueño de un gran legado artístico nicaragüense, falleció ayer por la tarde a causa de un paro cardíaco.
A los 73 años de vida, y luego de sufrir por mucho tiempo diversas enfermedades, Sáenz se rindió ante la muerte. Hace pocas semanas, se supo que el pintor estuvo hospitalizado, pues sufrió un derrame cerebral y una infección renal, que lo mantuvieron delicado de salud por varios días. Además, Sáenz padecía de diabetes, lo que también afectó seriamente su estado físico.
Muchos amigos cercanos lamentaron su muerte, especialmente luego de pasar una vida con muchas dificultades económicas y de salud.
“Cuando muera nadie diga nada, y nada de homenajes, eso no vale, para qué quiero homenaje póstumo... eso no sirve”, habría dicho el célebre pintor en una entrevista concedida a La Prensa Literaria en el año 2003.
Según la revista Magazine, de LA PRENSA, Leoncio Sáenz vivió en el barrio Rodolfo López de Matagalpa y sólo recibía mil córdobas mensuales de parte del Estado. Aunque se dijo que luego, por voluntad de la primera dama Rosario Murillo, la pensión aumentaría a diez mil córdobas.
MAESTRO
Leoncio dijo alguna vez que supo que su vocación era la pintura “desde muy chavalito”. Luego ingresó a la Escuela de Bellas Artes, en donde recibió clases del maestro Rodrigo Peñalba.
Después el alumno alcanzó el nivel del maestro: “El maestro Sáenz es, después de Rodrigo Peñalba, el principal maestro del arte nicaragüense; porque si Peñalba formó la generación de pintores, él formó una generación de dibujantes”, expresó Luis Morales Alonso, director general del Instituto de Cultura.
“Me unía una gran amistad con él, fueron 25 años y puedo decir que es una pérdida irreparable para Nicaragua, porque fue uno de los dibujantes más extraordinarios y su obra es única”, dijo Juanita Bermúdez, directora de la Galería Códice.
Se destacó por plasmar en sus obras temas bíblicos, además de leyendas y tradiciones nicaragüenses. Los murales del mercado precolombino y colonial que se encuentran en el supermercado La Colonia de Plaza España son muy reconocidos por su calidad.
“He realizado murales figurativos, sobre todo los más importantes fueron los murales que hice en Plaza España, los tiangues precolombinos, que es mi obra maestra. Ahora que me acuerdo ese podría ser uno de mis éxitos, los murales y la Biblia”, dijo en alguna ocasión el autor.
En los años 60, Sáenz fue parte del reconocido grupo Praxis, junto a otros pintores conocidos, como Orlando Sobalvarro y Alejandro Aróstegui. En 1988 fue merecedor de la Orden Rubén Darío.
“Fuimos compañeros en la Escuela de Bellas Artes; cuando yo llegué él ya era un pintor de prestigio. Fue uno de los artistas más importantes del país”, expresó Sobalvarro.
Morales dijo que hoy y mañana se le rendirá honor a este gran artista nacional en compañía de su familia y algunos de sus discípulos.
(Con colaboración de Luis Edudardo Martínez).