La campaña “Yo no como huevos de tortuga”, tendrá un nuevo empuje, dijeron ambientalistas. /LA PRENSA/ ARCHIVO
Desaparición de tortugas ya empezó
Roberto Pérez Solís
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Falta de dinero para labores de protección y consumo agresivo atentan contra las distintas especies

Un monitoreo reciente del organismo Flora y Fauna Internacional (FFI) demuestra que la población de tortugas marinas sigue estando a merced de los depredadores como el hombre, pues cada vez son menos los nidos encontrados en la época de desove.

Los resultados del trabajo realizado en las playas del Pacífico nicaragüense indican que se encontraron menos de 100 nidos para las especies de tortugas tora, torita y carey.

La situación es dramática, porque en años anteriores podía encontrarse la misma cantidad de nidos por cada especie de las tortugas antes mencionadas, pero en una sola noche.

El comercio ilegal de los huevos de tortugas marinas persiste a pesar de su prohibición a través de la resolución ministerial 43-2005.

A PESAR DE TODO, NACEN MÁS DE UN MILLÓN

La única especie que mostró una cantidad considerable de nidos, pero siempre menor en comparación a las temporadas anteriores de desove, fue la conocida y perseguida tortuga paslama. El reciente monitoreo indica que pudieron contabilizarse 187,361 nidos.

“El problema mayor que enfrentamos en la actualidad, son los consumidores de huevos. Si dejáramos de consumir, eso nos facilitaría la conservación de las especies de tortugas. Otro problema es que no hay plata para las labores protección y conservación”, dijo Gena Abarca, asistente técnica de Educación Ambiental de la FFI.

Entre las playas donde se realizó el monitoreo, están las áreas protegidas La Flor, Río Escalante, Chacocente, isla Juan Venado, estero Padre Ramos y volcán Cosigüina. En todos estos lugares se registró el nacimiento de un millón 499 mil 598 tortuguillos.

En los lugares donde no existe protección de técnicos del Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (Marena) o del Ejército de Nicaragua, por ejemplo, la extracción de los huevos de tortuga es de casi el 100 por ciento.

Caso contrario sucede en las áreas protegidas, donde la extracción de huevos, para fines comerciales, llega a un 20 por ciento.

CONTROL DE EXPENDIOS

Abarca aseguró que para disminuir los niveles de exterminio se reforzarán los operativos de control en las distintas vías públicas y mercados.

También se continuará con la campaña de sensibilización que lleva por lema: “Yo no como huevos de tortugas”.

Según los especialistas, existen sólo siete lugares en el mundo a donde arriban las tortugas marinas. Después de Nicaragua, en México se encuentra uno, en Costa Rica dos, otro en El Salvador y el último se encuentra en la India.

EL TRISTE CASO DE LOS DIPUTADOS

De acuerdo a la ley, el comercio de tortugas marinas es un delito ambiental y puede ser sancionado con penas de hasta cinco años de cárcel.

No obstante, la veda casi siempre es violentada, si no, recordemos la triste escena de varios diputados en las inmediaciones de la iglesia San Felipe, de León, en diciembre pasado, comiendo a su gusto y antojo más de diez docenas de huevos de tortuga paslama.

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