De forma sorpresiva y a primeras horas del día, una patrulla policial trató de hacer efectiva ayer una orden judicial de allanamiento y captura en contra del secretario ejecutivo de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), Marcos Carmona, ordenada desde junio del año pasado. Carmona fue acusado por dos agentes policiales, de atentar contra la autoridad; fue declarado en rebeldía por no acatar la orden judicial, pero éste alegó que desconocía la acusación.
“Es un montaje”, alegó.
LA PRENSA conoció extraoficialmente que uno de los dos agentes de la acusación fue dado de baja por la Policía.
“Da la impresión como que se la tenían guardada”, manifestó Bayardo Izabá, director del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos.
El director del Cenidh recordó que en la década de los ochenta se utilizó el término “profilaxis”, el cual era aplicado a personas que se resistían o se oponían al Gobierno del momento.
Izabá criticó el hecho de que la Fiscalía no haya entrevistado a Carmona antes de remitir la acusación ante los tribunales, pese a que por su condición de activista de derechos humanos es conocida su dirección. Además por el hecho de que en varias ocasiones ha acudido a esa institución a presentar denuncias.
“De pronto la CPDH se involucra en actividades movilizativas y eso, y le sale una (denuncia), es decir que es lo que yo recomendaría de ahora en adelante a periodistas, a defensores de derechos humanos, etc. Ir a estar pendiente a la Oficina de Recepción de Causas de los tribunales, de que no me vayan a meter una ... nunca van a dar con mi casa, no saben donde trabajo, no saben donde vivo y de pronto voy a tener una orden de captura y el resultado es que caigo preso y tal vez con mis orejas frías”, manifestó Izabá.
Pedro Luis Andrade Martínez y Luis Francisco Aguilar Baltodano son los dos agentes que denunciaron a Marco Antonio Carmona Rivera y por lo cual la juez Primero Local Penal, Julia Mayorga Solórzano, giró orden de captura el 26 de junio del 2007 y posterior orden de allanamiento de morada tras haber sido declarado en rebeldía. Uno de estos oficiales aparentemente ya no integra las filas policiales.
Según el escrito, el 9 de febrero del 2007, Carmona impidió la detención de su hermano Carlos Carmona, que era buscado por la Policía por un juicio civil.
Supuestamente Carmona junto a un grupo de personas subió a su vehículo a su hermano. Luego, los agentes quisieron detener la marcha del vehículo, Carmona supuestamente “les echó el carro encima”.
Carmona se reunió ayer con el inspector de la Policía, comisionado general Juan Báez, quien le ofreció investigar lo sucedido. Pero en el Distrito Seis las autoridades explicaron al Cenidh, que tienen un cúmulo de órdenes de captura, por lo que desde hace tres meses están poniéndose al día, y que no estaban enterados que entre las siete capturas que correspondió ayer estaba la de Carmona.
Por la mañana Carmona buscó a la juez Mayorga para que le explicara la acusación, porque no estaba enterado de la misma, pero la juez no se encontraba.
A los Juzgados se hizo presente el presidente de la Comisión de Paz, Defensa, Gobernación y Derechos Humanos de la Asamblea Nacional, diputado Enrique Quiñónez, quien llegó a apoyar a Carmona.
“Vamos a darle seguimiento a lo que está pasando con el licenciado Marcos Carmona, y también vamos a seguir insistiendo en lo que este Gobierno está demostrando una vez más como en la década de los ochenta, querer cerrar las cárceles de Nicaragua, no sé con qué objeto, si quieren torturar”, dijo Quiñónez al referirse que a la CPDH le niegan la entrada al Sistema Penitenciario.
Quiñónez recordó que la CPDH denunció al presidente Daniel Ortega por crímenes de lesa humanidad ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), por el caso conocido como la “Navidad Roja”, que sufrieron indígenas miskitos en los años ochenta.
La Bancada Democrática Nicaragüense (BDN) emitió un comunicado en repudio y protesta por la extraña orden de captura en contra de Carmona.