La tranquilidad ya llegó al barrio capitalino 18 de Mayo, luego que trabajadores de la Alcaldía de Managua empezaran ayer con la construcción de los muros de retención que evitarán el derrumbe de las viviendas.
Los trabajadores ya empezaron las obras de zanjeo, para posteriormente agregar el material especial que contribuirá a estabilizar unas 36 viviendas, a un costo que alcanza los 1.6 millones de córdobas.
Las viviendas, según denunciaron los pobladores de la zona, estaban a punto de desplomarse, luego que la Administración anterior removió la tierra para bajar el nivel de las calles en el barrio 18 de Mayo, y como consecuencia las viviendas quedaron a una altura de dos metros sobre el nivel de las vías.
“Ya nos sentimos aliviados, ahorita que vemos el trabajo estamos seguros de que todo va a salir bien”, indicó Remigio Gutiérrez, líder de los pobladores afectados.
La demanda de los pobladores inició hace dos años, cuando la situación de las viviendas empezó a empeorar visiblemente.