El Presidente de Irán dijo el martes que no le parece posible una guerra entre su país y Estados Unidos o Israel. Pero pronosticó que el “régimen” israelí se desplomará sin necesidad de una acción iraní.
Mahmud Ahmadineyad opinó que Estados Unidos e Israel se han “concentrado en una guerra propagandística y psicológica” contra Irán.
“Les aseguro que no habrá guerra en el futuro”, dijo Ahmadineyad en conferencia de prensa en Malasia, donde asiste a una cumbre de naciones musulmanas.
Pero, al mismo tiempo, un clérigo ligado al Líder Supremo, el ayatolá Ali Jamenei, advirtió con duras palabras sobre la reacción iraní si las instalaciones del programa nuclear son atacadas.
“El primer disparo norteamericano a Irán prendería fuego a los intereses vitales de Estados Unidos en el mundo”, afirmó Ali Shirazi, un clérigo que representa al ayatolá Alí Jamenei en las fuerzas navales de los Guardianes de la Revolución.
“Tel Aviv (en Israel) y la flota estadounidense en el Golfo Pérsico serían los blancos a los que se prendería fuego en la respuesta aplastante de Irán”, según la agencia Fars.
Estados Unidos quitó importancia a estas declaraciones.
“Los comentarios de este tipo no son inusuales (...). Seguimos insistiendo en nuestra voluntad de resolver este problema por la vía diplomática”, estimó un portavoz del departamento de Estado, Gonzalo Gallegos.
Los comentarios iraníes coincidieron con nuevos simulacros de combate de los Guardianes de la Revolución para, según Fars, optimizar su entrenamiento.
Este grupo de élite está a cargo de los misiles balísticos más significativos de Irán, incluido el Shahab-3, dentro de cuyo alcance se encuentran Israel y las bases estadounidenses en el Golfo.
Varios buques de guerra estadounidenses y británicos también completaron el martes un ejercicio para la protección de las instalaciones petroleras en el Golfo, anunció la V Flota Estadounidense radicada en Bahréin.
Estados Unidos y su aliado regional Israel nunca han descartado una acción militar contra Irán para frenar su programa nuclear, que levanta sospechas en Occidente por considerar que se encamina a la fabricación de la bomba atómica.
A raíz de unas maniobras israelíes en Grecia, se ha llegado a barajar la posibilidad de que el ataque sea inminente.
Los israelíes “son un grupo político complejo, pero deben saber que este régimen a la larga será destruido y no hay necesidad de ninguna medida por parte del pueblo iraní”, dijo Ahmadineyad cuando se le pidió que comentara si ha instado a la destrucción de Israel.
El Gobierno estadounidense actual “ha perdido su fama y la fama de Estados Unidos a los ojos de los demás pueblos del mundo”, afirmó, de lo cual culpó al presidente George W. Bush.
Agregó que el próximo Gobierno en Washington “necesitará al menos 30 años para compensar, renovar e innovar sobre los daños infligidos por el señor Bush”.
El líder iraní instó a Washington a mejorar su imagen “dependiendo de la justicia, con actos humanitarios y respeto a los derechos humanos”.
“La mayor amenaza en el Oriente Medio y todo el mundo... es la intervención de Estados Unidos en otros países”, agregó Ahmadineyad.
G8 PIDE FIN DEL PROGRAMA IRANÍ
Los líderes del G8, que agrupa a los países más industrializados (Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Alemania, Italia, Canadá, Rusia y Japón), pidieron a Irán que cumpla a rajatabla las resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas “en particular la suspensión de todas las actividades relacionadas con el enriquecimiento” de uranio.
Y lo incitaron a “responder positivamente” al último paquete de propuestas que pusieron sobre la mesa seis potencias para hallar una salida negociada a los cinco años de crisis entre la República Islámica y la comunidad internacional por el programa nuclear iraní.
Irán ha respondido a una oferta de varias potencias para zanjar la crisis nuclear y los diplomáticos están analizando el contenido de la respuesta.
La oferta propone que Irán suspenda el enriquecimiento de uranio, un procesamiento que permite fabricar armas nucleares, a cambio de incentivos tecnológicos.
Francia confirmó, sin embargo, que Irán no especifica en su respuesta que esté dispuesto a congelar el enriquecimiento de uranio.
El jefe de la diplomacia de la Unión Europea (UE), Javier Solana, quien entregó las propuestas a Teherán en junio, calificó la respuesta de “carta complicada y difícil que debe ser analizada a fondo”.