El Gobierno anunció el martes la incautación de 195 empresas, incluso dos canales de televisión y una radioemisora, en una acción destinada a “proteger los bienes del pueblo ecuatoriano”, dijo el presidente Rafael Correa, cuyo Ministro de Economía y Finanzas renunció en desacuerdo con lo actuado.
El mayor impacto noticioso se centró en la incautación, con el uso de la fuerza pública, de tres estaciones de la televisora TC (una instalada en Quito y dos en Guayaquil), la de Gamavisión (en Quito) y la radioemisora TC Radio (en Guayaquil). La acción de los agentes, a partir de las 03:00 de la madrugada, fue difundida por los medios.
La AP obtuvo un listado de todas las empresas que se dijo fueron incautadas. El listado lo entregó la Agencia de Garantía de Depósitos (AGD), una institución del Estado que tiene por misión recuperar los dineros de los depositantes afectados por las quiebras de los bancos.
Sin embargo, reportes de televisión mostraron a algunas de los 195 empresas funcionando con aparente normalidad, tal como Seguros Rocafuerte, TV Cable y Hotel Ramada, en Guayaquil.
En un comunicado, la Presidencia señala que “con esta medida, que debió haber sido tomada hace 10 años, renace la esperanza de los cientos de ciudadanos a los que nunca se les devolvió su dinero luego de la quiebra de Filanbanco”.
Recalca, además, que dicha incautación “no vulnera ningún derecho laboral ni paraliza ninguna de las empresas en cuestión y el Estado ecuatoriano les garantiza seguridad y estabilidad”.
“Para desprestigiar esta incautación hoy se la quiere hacer pasar como un atentado a la libertad de expresión, y no dicen que son 195 bienes los que se han incautado, entre ellos medios de comunicación”, recalcó Correa.
Los medios críticos del Gobierno consideraron injustificado el embargo y lo tacharon como una maniobra con la cual el mandatario busca ganar el referendo al que será sometida la nueva Constitución, que incluye una enmienda que le permitiría postularse a la reelección y otra que prohibiría a los banqueros ser propietarios de medios de comunicación.
Varias de las compañías, incluso las televisoras y la radioemisora, pertenecieron al grupo empresarial de los ex banqueros William y Roberto Isaías. Ambos hermanos salieron del país en el 2000 y están prófugos de la justicia y pedidos en extradición a Estados Unidos, ya que residen en Miami. Ellos fueron dueños del banco Filanbanco, cerrado en 1998 en medio de una crisis económica generalizada en que 21 bancos quebraron o cerraron.
Estéfano Isaías, hermano de los ex banqueros, se identificó como propietario de TC Televisión, Cable Noticias y TC Radio, mientras que Álvaro Dassun, primo, ha dicho que es el dueño de Gamavisión. Ambos negaron cualquier relación empresarial con los prófugos.