Las tres agencias especializadas de la ONU basadas en Roma, la FAO, el PMA y el FIDA, solicitaron a los líderes del G8, reunidos en Japón, que se comprometan a alimentar al mundo con una “revolución verde” que otorgue mayores fondos al desarrollo agrícola.
“Una de las tantas causas de la actual crisis alimentaria mundial es el dramático bajo nivel de las inversiones en el sector de la agricultura durante los tres decenios pasados”, sostienen en un comunicado conjunto la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el Fondo Internacional para el Desarrollo Agrícola (FIDA) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA).
La cumbre de Japón, que reúne a los líderes de los siete países más industrializados más Rusia, puede “contribuir de manera decisiva” en la lucha contra el hambre y la pobreza, según las organizaciones de Naciones Unidas.
“Espero que los países del G8 respeten los compromisos adquiridos en la reciente cumbre de la FAO celebrada en Roma”, declaró ayer martes en una entrevista con AFP el director general de la FAO, el senegalés Jacques Diouf.
Los 193 países integrantes de la FAO acordaron el pasado 5 de junio, en Roma, reducir “a la mitad” para el 2015 el número de personas desnutridas en el mundo, ante la nueva ola de hambrunas que azotan el planeta.
A los 850 millones de personas en el mundo que padecen desnutrición, la actual crisis ha sumado otros 100 millones en África, Asia y el Caribe, lo que ha generado revueltas por el hambre y hasta la caída del gobierno en Haití.
“La tendencia se puede invertir otorgando ayudas importantes al desarrollo del sector agrícola y rural”, sostienen las tres agencias especializadas.
“Tenemos una tarea colosal: dar a los países pobres la posibilidad de alimentarse por sus propios medios, una capacidad que han perdido en estos años, ya que podían importar alimentos a precios bajos”, señala el comunicado.
Para el director general de la FAO, el hecho de que los líderes del G8 hayan tomado conciencia de la crisis alimentaria mundial es algo “positivo”, aunque va a seguir presionado para que se tomen “medidas concretas”.
LULA CRITICA SUBSIDIOS
Con la retórica bien afilada para defender los biocombustibles y criticar los subsidios agrícolas, el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva participó ayer en la cumbre del G-5, en Sapporo, Japón.
Lula sostuvo un encuentro bilateral con su colega mexicano Felipe Calderón, con quien comparte preocupaciones sobre la crisis alimentaria mundial y la necesidad de que los países emergentes participen más activamente en los foros internacionales.
Uno de los temas abordados por los dos presidentes fue la posibilidad de que sus países puedan figurar en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, como miembros no permanentes, a partir de 2012. Lula invitó además a Calderón a asistir a la Cumbre de Biocombustibles que el país sudamericano ha organizado para este año.
Desde antes de su llegada, Lula dejó en claro que su prioridad es la defensa de los biocombustibles, a los que algunas organizaciones y gobiernos han responsabilizado por el aumento global en los precios de los alimentos.