Violencia engendra violencia. Y es lo que parece ocurrir desde ayer en la madrugada en el barrio Bóer, en Managua, tras la muerte de José Antonio López Machado, quien recibió un disparo de escopeta en la frente.
El sangriento hecho ocurrió ayer a la 1:30 a.m., de la Central Sandinista de Trabajadores (CST) una cuadra al este y una al norte. Dina Baltodano, de 42 años, habitante de ese sector y quien dice no tener participación en el homicidio, denunció que los amigos del fallecido, ayer a eso de las 11:00 a.m., llegaron a su casa y le destruyeron el frente con machetes y piedras.
“Mi mala suerte es que el hombre cayó muerto en la esquina de la casa. En la madrugada me agarraron a pedradas la casa y por eso los amigos de él, vinieron y me la desbarataron, hasta dijeron que regresarán por la noche y me la quemarán”, dijo Baltodano, quien tenía una lesión en la frente a causa de un golpe que le dio un familiar del fallecido.
A raíz de ese incidente, la Policía del Distrito Dos de Managua, detuvo a tres jóvenes que supuestamente destruyeron la casa de Baltodano.
¿QUIÉN LO MATÓ?
Maritza del Socorro Espinoza, cónyuge de López Machado, interpuso la denuncia en el Distrito Dos de Policía. A la 1:00 a.m., ambos, según la denunciante, estaban en un casino ubicado en Bello Horizonte, cuando recibió una llamada en la que le comunicaban que había un enfrentamiento de pandillas en el barrio.
Media hora después, cuando ya estaban de regreso, varios jóvenes agarraron su casa a pedradas, por lo que López Machado salió a repeler la agresión y los siguió por varias cuadras.
Al llegar a la esquina donde está ubicada en la casa de Baltodano, fue alcanzado por un escopetazo que supuestamente le disparó un sujeto conocido como “Gonzo”, de la pandilla conocida como “Los Omega”.
Sin embargo, un poblador que prefirió omitir su nombre manifestó que fue uno de los amigos de López Machado quien realizó el disparo durante la confusión a la hora del incidente.
La Policía retuvo a varios sospechosos para esclarecer el homicidio, sin embargo ninguno ha querido hablar.