El presidente Daniel Ortega es un mandatario impopular, según varias encuestas recientes. Sin embargo, su rostro es hoy por hoy el más publicitado del país, principalmente en Managua, donde una nueva edición de gigantescos rótulos se han comenzado a instalar en vísperas de la celebración del 29 aniversario del triunfo de la insurrección que derrocó a la dinastía somocista el 19 de julio de 1979.
El costo actual de la canasta básica supera los ocho mil córdobas (más de 400 dólares) y más del 80 por ciento de los nicaragüenses no puede costearla, pero en sus vallas Ortega sonríe, vestido de rosado intenso, como lo hizo en su campaña electoral y como lo hace en sus actos públicos en los que afirma que “el pueblo es presidente”.
Ese es el eslogan que se lee también en los centenares de rótulos distribuidos por todo el país, y sigue en las nuevas leyendas de cuatro rótulos unipolares instalados en los bulevares anexos a la Rotonda Rubén Darío, en el improvisado nuevo centro de la capital.
Solamente en esos cuatro rótulos el Gobierno gastó 6,550 por impresión, instalación y pago del primer mes. Además hay un costo mensual que va de 1,600 dólares el más grande, a 800 dólares los más pequeños. Y hay cientos en todo el país.
En cada esquina de la Plaza de la Revolución hay nuevas gigantografías s instaladas , en la que se exhibe el culto a la personalidad del mandatario. Esas tienen un costo por mes de 480 dólares, más impresión e instalación.
Sólo estas ocho nuevas gigantescas fotografías del Presidente y sus eslogans cuestan unos 5,900 dólares al mes. Un monto que significa más o menos 15 canastas básicas completas para un número igual de familias.
Todo esto sin contar los costos de impresión, instalación y seguro, que aunque se cobra una sola vez, al año se repite cada vez que al Consejo de Comunicación y Ciudadanía se le ocurre cambiar las vallas, lo que ocurre al menos tres veces al año.
PROPAGANDA COSTOSA
En la avenida que conduce de la Rotonda Rubén Darío hacia el paso a desnivel en las cercanías de la Laguna de Tiscapa, Ortega luce su nuevo mensaje de “El pueblo no se detiene”, en un gigantesco rótulo unipolar de unos diez metros de largo por cuatro de alto, la medida más grande que ofrecen las agencias publicitarias del país.
LA PRENSA averiguó que el alquiler de un espacio para un rótulo de estas dimensiones es de 1,600 dólares, más su impresión e instalación que ronda los 1,050 dólares, su diseño estimado entre 100 y 200 dólares y su seguro por daños de 100 dólares. Es decir que el costo total de un rótulo así es de unos 3,900 dólares al mes.
Pero ese rótulo no es el único. Otras tres vallas unipolares de menores proporciones y a doble cara le acompañan muy cerca.
El costo mensual de cada uno de estos rótulos que miden cinco metros de largo por 2.5 metros de alto, es de 1,200 dólares.
Unos 800 dólares cuesta el alquiler de espacio, otros 350 su impresión e instalación y 50 dólares más su seguro. Los 200 dólares del diseño no se incluyen porque el mensaje es el mismo.
¿QUIÉN PAGA PROPAGANDA DEL ESTADO-PARTIDO?
A pesar de la insistencia de los medios de comunicación en el tema, el Gobierno no rinde cuentas de los gastos de la propaganda que maneja la primera dama y coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía de la Presidencia, Rosario Murillo Zambrana.
Y las dudas aumentan, porque éstas conservan los colores, símbolos y lemas de la campaña electoral del 2006 y se desconoce con exactitud qué empresa o empresas de publicidad elaboran la propaganda y bajo qué parámetros se les escoge.
En las nuevas vallas publicitarias se leen alternamente los versos “El pueblo no se detiene” o “Hacia el sol de la victoria” de la canción La Consigna, compuesta por el cantautor nicaragüense Carlos Mejía Godoy, aunque él exige al Gobierno que no use sus composiciones.
Se trata de la misma canción que recita un acrónimo con las iniciales del gobernante partido rojinegro, y sus versos son los mismos que se leen en los rótulos que promueven ahora la candidatura del ex tricampeón de boxeo Alexis Argüello, para la Alcaldía de Managua.
Además, en esta nueva fotografía Ortega alza el brazo derecho y con la mano hace el símbolo de la victoria: el dedo índice y el medio o del corazón que también forman el número dos de la casilla rojinegra en la boleta electoral.
Más abajo se lee “19 de julio”, el logotipo de los paraestatales Consejos del Poder Ciudadano (CPC) y la leyenda “Unida Nicaragua Triunfa”, con la que el FSLN identifica su alianza con otros partidos y sectores políticos.
¿Entonces será propaganda partidaria? El logotipo de la Presidencia con el colorido escudo de Nicaragua y la leyenda “Gobierno de Unidad y Reconciliación” dicen que no lo es.
PARTIDO GASTÓN
Pero el rostro de Ortega no se publicita en las calles desde que él asumió la Presidencia en el 2006, sino desde la campaña electoral de ese año con las primeras vallas en las que el ahora gobernante Frente Sandinista decía ser “la solución” y el actual mandatario prometía: “Hambre Cero”, “Pobreza Cero”, “Desempleo Cero”, “Unidad, Paz y Reconciliación”.
En ese entonces, el rostro de Ortega fue también el más publicitado de los candidatos y aún hoy se pueden observar estas vallas del otrora candidato, su boleta y su casilla en algunas vías de la capital.
Para aquel año, el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) fue el partido que más gastó en propaganda, según un monitoreo de la campaña electoral presentado en ese noviembre por la Red de Ciudadanía por la Transparencia en la Política, que integran el Grupo Cívico Ética y Transparencia (EyT), el Instituto para el Desarrollo y la Democracia (Ipade), Hagamos Democracia, Fundemos y la Fundación Violeta Barrios de Chamorro.
El informe monitoreó los gastos publicitarios de los cinco partidos políticos entre el 1 de julio y el 30 de octubre del 2006. Un período en el que el FSLN gastó más de 6.2 millones de dólares, de los cuales más de 1.1 millón de dólares fue sólo para gastos de publicidad mayor, cómo rótulos, vallas y gigantografías, además de algunas mantas, letreros, pintas y similares.
El gasto de los otros partidos fue menor. El Partido Liberal Constitucionalista (PLC) siguió en la lista con más de 5.5 millones de dólares, y la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN) superó los 4.6 millones de dólares.
El ahora eliminado Movimiento Renovador Sandinista (MRS) sumó más de 1.3 millón de dólares en propaganda y el partido Alternativa por el Cambio (AC) cerró la lista con menos de medio millón.
Según la Red de Ciudadanía por la Transparencia en la Política, esa campaña electoral ha sido una de las más costosas del país, con un total superior a los 18.2 millones de dólares.
Un gasto en el que los partidos comienzan a incurrir nuevamente en una adelantada campaña para los comicios municipales.
Pero en esa actividad, Ortega, su Gobierno y su partido no cesan, aunque los costos contradicen su profesada austeridad.