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Aunque el agua no es potable,niños del barrio Rubén Darío recogen agua de una tubería ubicada en el proyecto de saneamiento del lago. ( LA PRENSA/ R. ORTEGA )
Zancudos “se comen” a población costera
Son tantas las nubes de zancudos que en el barrio Los Pescadores ya ni hablar pueden porque se los tragan
Pobladores piden mayor trabajo del Minsa, aunque funcionarios dicen tener presencia permanente
Roberto Pérez Solís
nacionales@laprensa.com.ni
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“Mosquitos son de los que sólo pican”

El director de Vigilancia Epidemiológica del Silais Managua, doctor José Medina, reconoció que los zancudos han proliferado por los aguaceros, pero llamó a los pobladores a guardar la calma, porque estos mosquitos no transmiten ninguna enfermedad.

“Esas nubes de zancudos que se ven, la mayoría son del llamado Culex, que en nuestro país no se ha caracterizado por transmitir enfermedades, sólo pican y producen cierto dolor e hinchazón”, dijo ayer el médico.

Por ahora el Minsa no registra un brote de enfermedades como el dengue o malaria en la zona costera. Hasta la semana 25 el Silais reporta, en el departamento de Managua, 45 casos de dengue clásico y 18 del tipo hemorrágico. En lo referente a las enfermedades diarreicas se reportan 23,922 casos.

Los pobladores de la zona costera del Lago Xolotlán o Managua pidieron a las autoridades sanitarias realizar una pronta jornada de fumigación y limpieza, para tratar de eliminar la plaga de zancudos desatada con los últimos aguaceros y que a diario somete a los niños, en particular, a extensas noches de dolor.

Quienes habitan en esa zona están casi acostumbrados a lidiar con los mosquitos, por lo cercano al lago y servicios básicos deficientes como falta de agua potable; sin embargo, indicaron que con las lluvias registradas durante las últimas semanas, en la capital, éstos han aumentado “en grandes cantidades”.

“No podemos estar tranquilos, ni siquiera en la mañana”, indicó Margarita Pinell, habitante del barrio Rubén Darío, en las cercanías de Casa Presidencial.

La señora relató que la situación se ha complicado, porque debido a la falta del servicio de energía eléctrica ya no puede hacer uso de un “abaniquito” que acostumbra colocar cerca de la cama donde duermen sus hijos.

Los hijos de Pinell han sufrido de calentura, en varias ocasiones, pero hasta ahora han escapado de enfermarse de dengue.

NADIE LLEGA

“Aquí no viene la gente del Ministerio de Salud, deben de fumigar para que mueran los zancudos, nosotros tenemos que quemar hojas para que busquen otro lugar o mueran”, añadió Pinell.

En el barrio Los Pescadores la situación, según las palabras de Antonio Martínez, al parecer es más dramática porque asegura que ni hablar pueden, ya que los mosquitos son tantos que se les introducen en la boca.

Quienes habitan en la casa de Martínez han hecho de los desperdicios de los aserríos cercanos su principal proveedor de materia prima para eliminar los zancudos. Los ripios de madera son quemados en el interior o la parte externa de la vivienda a toda hora.

“Se te meten en la boca, no es broma, los niños no duermen del dolor, pasan rascándose, pero aquí también hay muchas charcas y nadie viene a remediar esa situación que sirve para producir más zancudos”, indicó Martínez.

TRABAJO PERMANENTE

A pesar de los reclamos de los pobladores, el doctor José Medina, director de Vigilancia Epidemiológica del Sistema Local de Atención Integral en Salud (Silais) de Managua, aseguró que ellos mantienen un proyecto permanente de salubridad en la zona costera, por considerarla vulnerable ante cualquier epidemia.

Según Medina, las labores de educación sanitaria, limpieza y fumigación, son realizadas de forma continua en estos barrios.

“Hay un personal que se encarga de destruir la maleza, otros que toman muestras de sangre para reportar los casos de malaria y dengue, se hacen labores de fumigación, pero como tienen su ciclo no son seguidas, tal vez por eso dicen que no llegamos muy seguido”, indicó el doctor Medina.

Para el funcionario del Minsa, además del trabajo que realizan, los pobladores deben colaborar con buenas prácticas de higiene en sus hogares.

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