Unos 200 productores del Norte y Centro del país están empezando a utilizar un nuevo fertilizante quelatado, el cual además de proteger los cultivos contra el ataque de plagas también ayudan a que la siembra eleve en más de un 20 por ciento los niveles de rendimiento.
El producto orgánico es fabricado y comercializado por la pequeña empresa Prisa, ubicada en Masaya, la que desde hace cinco año atiende a productores de Somoto, San Nicolás, Estelí, Masaya, entre otros.
Un quelato puede ser definido como un compuesto donde un nutriente metálico es ligado a un agente quelatante orgánico, que tiene la propiedad de estar disponible para la planta bajo condiciones adversas.
Al año la empresa produce y vende en promedio 25 mil litros de fertilizante quelatado orgánico, cuyo producto contiene minerales como magnesio, potasio, boro, el zinc, entre otros.
Sandro Orúe, gerente de Prisa, expresó que “la función nuestra es producir tecnología y enseñarle a los pequeños productores cómo utilizarla. Es más económica y más eficiente porque en media hora (después de aplicado el fertilizante) la planta ha asimilado el 95 por ciento del producto”.
Al momento de la adquisición del fertilizante, los productores reciben asesoría técnica y se le elabora un paquete tecnológico que incluye un plan de fertilización.
“Nosotros lo que estamos enseñando a los productores es a nutrir no a fertilizar”, apuntó.
SU APLICACIÓN
El fertilizante debe ser aplicado en el suelo antes y después de la siembra, lo que permitirá que la planta absorba una mayor cantidad del producto.
Además del suelo, el fertilizante debe ser aplicado en la zona foliar de la planta. “Los resultados que el productor va a tener en su cosecha van a ser excelentes”, destacó Orúe.
Edgar Ramón Garay, quien es ingeniero agrónomo, señaló que “nosotros lo hemos probado en frijol y en guayaba. En el caso de frijol tuvimos buenos resultados. A pesar del mal invierno, nosotros cosechamos 24 quintales por manzana y el promedio nacional de cosecha de frijol es de ocho a 10 quintales por manzana y gastamos menos porque bajamos en más de un 50 por ciento los costos de producción”.