Doña Mercedes Alvarado Lanzas, madre de la joven Doris Ivania Jiménez Alvarado, asesinada el 21 de noviembre de 2006, pidió justicia ante el crimen de su hija.
Por este delito fue condenado a 30 años de presidio el norteamericano Eric Stanley Volz, quien luego fue puesto en libertad por el Tribunal de Apelaciones de Granada, en diciembre del año pasado. Seguidamente en un operativo relámpago fue sacado por el Ministerio de Gobernación, y la Policía lo custodió hasta el aeropuerto donde voló a su país.
Ahora el caso vuelve al tapete público, cuando la adolorida madre busca instancias legales donde reclamar justicia, señaló.
La señora Alvarado Lanzas está buscando apoyo de todas las instancias de derechos humanos del país, pero manifiesta tener problemas económicos para seguir adelante en su lucha, para que “el culpable del asesinato de mi hija sea realmente castigado”, manifestó.
LLAMADO A CABEZAS
Al respecto la señora Alvarado llamó a la Procuraduría de Derechos Humanos, y destacó que el pasado 30 de junio el procurador Omar Cabezas la mandó a traer hasta su casa de habitación, en Rivas, para sostener un encuentro en Managua.
En esa ocasión ella le hizo varios planteamientos “para que este caso sea revisado, reabierto y se castigue a los verdaderos culpables, primero de dejar libre a Volz, y segundo que el que mató a mi hija sea castigado”, reclama Alvarado.
La madre de Doris pidió al procurador Cabezas que la institución que él dirige investigue la actuación de los magistrados del Tribunal de Apelaciones de Granada, de la Ministra de Gobernación, Ana Isabel Morales, y hasta del presidente Daniel Ortega, pues le extraña cómo facilitaron la salida del país del norteamericano Volz.
También la señora Alvarado argumentó tener nuevas evidencias en el caso y que si hay que reabrir el juicio está dispuesta a presentarlas, manifestó.
Según la señora Alvarado, el procurador Omar Cabezas se comprometió a ayudarle en sus peticiones y le dijo que trabajaría en el caso.
UN CASO DRAMÁTICO
El 21 de noviembre del año 2006 la joven Doris Ivania fue asesinada y violada.
Luego de las investigaciones, dos personas fueron procesadas por este delito: el que hasta entonces había sido su compañero, Eric Stanley Volz, y Julio Martín Chamorro López.
Inicialmente la Fiscalía decidió acusar a los cuatro sospechosos, tomando en cuenta que los exámenes forenses practicados en ellos supuestamente los vinculaba con el crimen.
Sin embargo, tras un proceso investigativo, dos de los señalados fueron eliminados de la acusación y finalmente Volz y Chamorro son acusados por el delito de asesinato atroz en perjuicio de Doris Ivania.
El 14 de febrero del 2007, en medio de un inusual despliegue de seguridad que incluyó guardaespaldas de la compañía privada Corporate Security Consultans (CSC), de origen norteamericano, inició en Rivas el juicio contra el estadounidense Eric Stanley Volz y el nicaragüense Julio Martín Chamorro, acusados de la muerte de la joven Jiménez Alvarado.
Ambos fueron condenados a 30 años de prisión, sin embargo, el Tribunal de Apelaciones de Granada aceptó la apelación del norteamericano acusado.
Después del fallo el Consejo de Administración de Justicia y Carrera Administrativa de la Corte Suprema de Justicia anunció que investigaría “de oficio” a los dos magistrados liberales del Tribunal de Apelaciones de Granada (TAG), sin embargo, hasta la fecha el caso ha quedado en el olvido, y no se sabe el resultado de la investigación de la Corte Suprema.