Los lanzamientos de velocidad de Luz Portobanco ya no podrán verse más con los Indios del Bóer en el actual Campeonato Nacional de Primera División, con su fallecimiento ayer por la madrugada en el kilómetro 82 de la carretera Managua a León.
Portobanco falleció y se une a la lista de tragedias de deportistas nicaragüenses que perecen en su apogeo deportivo.
Duncan Campbell, quien apuntaba a ser el primer pinolero en las Grandes Ligas, también murió en un accidente automovilístico, mientras que el destacado basquetbolista Sammy Lambert se ahogó en la Laguna de Masaya.
Edsel Brown, según explica el ingeniero Bayardo Cuadra, fue un exitoso lanzador de los años cincuenta que fue muerto en una vela, en el barrio San Sebastián.
Tampoco debemos olvidar la trágica muerte, en otro accidente automovilístico, de Ivo Cuculiza, hace apenas tres años, cuando era considerado el mejor golfista producido en Nicaragua.
Por su gran talento, Portobanco fue firmado por la organización de los Mets de Nueva York, iniciando en el año 2000 en la Liga Rokie, hasta el año 2006, cuando llegó a lanzar en la categoría Doble A.
En todo este trayecto ganó 17 juegos, con 35 derrotas y tres salvados. En Nicaragua lanzó con el Chinandega en la Liga Profesional, también con los Leones en el mismo circuito y actualmente militaba con el Bóer en la Primera División.
También lanzó en Panamá y hacía planes de hacerlo en Asia, los que nunca cumplirá por su repentina muerte que dejó atónita a la familia del beisbol nicaragüense.