El ex presidente nicaragüense Arnoldo Alemán demandó hoy al gobernante de este país, Daniel Ortega, que se defina "por la paz y la democracia o por la guerra, el narcotráfico y el terrorismo internacional en las Américas".
Alemán, que gobernó Nicaragua de 1997 a 2002, también exigió al líder sandinista que entregue a Ecuador y a Colombia "a los miembros de las FARC que Ortega tiene refugiados en Nicaragua, convirtiendo al país en un paraíso del terrorismo internacional".
"Las próximas horas serán definitivas para que el presidente Ortega se defina a favor del terrorismo internacional y el narcotráfico o la paz, la democracia y el desarrollo de los pueblos de América Latina", dijo Alemán, en una declaración escrita que fue difundida por su portavoz Leonel Teller.
Ortega otorgó asiló político a las colombianas Martha Pérez Gutiérrez y Doris Torres Bohórquez, y a la mexicana Lucía Morett.
Las colombianas son presuntas guerrilleras de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que resultaron heridas junto a la mexicana Morett en un bombardeo colombiano el pasado 1 de marzo a un campamento de ese grupo armado en las selvas del norte ecuatoriano.
En esa operación murieron 26 personas, entre ellas el portavoz internacional del grupo guerrillero, alias "Raúl Reyes".
NICARAGUA AÚN NO RESPONDE NOTA DE PROTESTA
Las dos presuntas rebeldes heridas llegaron a Managua procedentes de Quito en un avión del Ejército nicaragüense que fue alquilado por Ortega para ese fin y que sobrevoló el espacio aéreo colombiano, según Bogotá, lo que Managua niega.
Ortega denunció recientemente que el presidente de Colombia, Alvaro Uribe, trata de matar en Nicaragua a esas dos presuntas guerrilleras de las FARC, lo que provocó una nota de protesta de Bogotá, que Managua no ha contestado.
El ex mandatario Alemán es el principal dirigente del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), la segunda fuerza política en el Parlamento nicaragüense.
Alemán mantiene el control del PLC, pese a que fue condenado en diciembre de 2003 a veinte años de cárcel por lavado de dinero, fraude, malversación de caudales públicos, asociación e instigación para delinquir y delito electoral en perjuicio del Estado y goza de libertad por todo el territorio nacional por su estado de salud.
El ex gobernante también celebró la "Operación Jaque" ejecutada por el Ejército colombiano que culminó con la liberación de la franco-colombiana Ingrid Betancourt y otros 14 rehenes de las FARC.