Los operativos de incautación de armas ilegales en todo el país tuvieron dos resultados: se bajó el índice de robos en sus distintas modalidades en al menos un 44 por ciento, y una ganancia de 15 toneladas de hierro fundido.
Así lo dio a conocer el comisionado mayor Horacio Sobalvarro Barberena, jefe de Armas, Municiones, Explosivos y otros materiales relacionados, quien junto a la ministra de Gobernación, Ana Isabel Morales, asistieron a la última etapa de derretimiento de al menos tres mil armas, fundidas en hornos del Ingenio San Antonio, en Chichigalpa.
“Queremos que los problemas entre los nicaragüenses se resuelvan por los medios pacíficos y no por la violencia. Queremos la paz y ese es el mensaje”, dijo Morales, cuando fue testigo de la fundición de 60 mil libras de armas, la última, después que desde abril se comenzaron a fundir mas de 100 mil libras de armamento de todos los calibres, incluyendo las artesanales.
ARMAS FUERON OCUPADAS EN OPERATIVOS
Todo el armamento fundido pertenece a la serie de operativos que lleva adelante la Policía Nacional, institución que retuvo por ilegalidad, 12 mil 994 piezas, entre armas largas, pequeñas y ligeras, escopetas, rifles 22, revólveres, pistolas y armas artesanales.
“Todo el proceso dejó como resultado 30 mil libras de hierro. Hubo escorias y salió más del 50 por ciento del hierro que se fundió”, dijo Sobalvarro, quien asegura que “al venderse el hierro, ese dinero se utilizaría para fortalecer el trabajo preventivo e investigativo de los delitos”, entre otras cosas como compra de computadoras, motocicletas, etc.
Se conoció que entre otras armas se fundieron 64 ametralladoras, 269 subametralladoras, 429 lanzamorteros, 150 fusiles y 367 pistolas artesanales.
Esto dejó como resultado 15 toneladas de hierro, que en el mercado tendrían un precio de tres mil 475 dólares. La tonelada de hierro se cotiza en 225 dólares actualmente.
“Desde que se implementó la Ley 510, hemos observado que el delito en general con armas de fuego ha disminuido en un 44 por ciento”, manifestó el jefe policial, quien dijo que la institución del orden público continúa en un plan permanente para investigar a los talleres que promueven la construcción de armas artesanales.
FUNDICIONES ANTERIORES
Como en ocasiones anteriores y tal como lo establece la Ley 510, al lugar asistieron representantes de la Comisión Nacional Multidisciplinaria, integrada por la Policía Nacional, Ejército de Nicaragua, Corte Suprema de Justicia, Ministerio Público, Procuraduría General de la República y Ministerio de Salud.
El pasado 30 de abril, un lote de 242 armas de diferentes tipos, calibres y marcas se fundió, a partir de las 9:00 a.m., en el horno de fundición de metales del Ingenio San Antonio.
Todo ese equipo era ilegal, estaba en desuso y fue decomisado en operativos de la Policía Nacional.
PARA PREVENIR DELITOS
Ese día la doctora Rosario Ibarra, en representación de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), dijo que verificaba la destrucción de las armas, que se hizo conforme a los procedimientos legales y eso constituye una garantía para prevenir los delitos.
En esa ocasión la ministra de Gobernación recordó que durante el Gobierno de doña Violeta Chamorro se destruyó armamento, pero fue enterrado y sellado con cemento, esta vez se funde como mayor medida de seguridad.