Nos enteramos de acontecimientos de un premio Nobel y un sinnúmero de congresos a nivel mundial. Los cuales indagan y aportan causas fehacientes de cómo evitar un cataclismo mundial en el cambio climático. Lamentablemente muchos eruditos en el tema y evidentes esquemas lo avecinan y vislumbran en un futuro no tan “lontano”.
El tratado de Kyoto, el cual en el 2012 va a caducar, ha despertado un interés en las grandes potencias en organizar otro acuerdo. Pero hay veces que debemos ir más allá de las reuniones y recopilaciones, necesitamos actuar “now” creando una concientización penetrante en los cimientos de nosotros los habitantes de nuestra Tierra.
El CO2, el cual junto al hollín contribuyen terriblemente a crear el denominado factor invernadero. Aquí cabe destacar que dicha fumarada es la segunda causa más importante del calentamiento climático después de las emisiones de dióxido de carbono, de acuerdo con la revista científica británica Nature.
El Informe Brundtland define el “desarrollo sostenible como aquel que satisface las necesidades del presente, sin comprometer las necesidades de las futuras generaciones”.
Me cabe enfatizar que nuestros humedales son fuentes de vida; han dado un servicio tan valioso para las poblaciones humanas. Como lo es hoy cuando hay más de mil millones de personas que carecen del suministro de agua. Sus plantas se han utilizado desde hace millones como medicinas tradicionales y desempeñan una función en la elaboración y producción de medicinas modernas.
América Latina está en la mira de muchos países que carecen de productos naturales “raw material”: café, soya, madera, metales. Y enfatizo, si nosotros no medimos con una percepción apocalíptica el mantenimiento de nuestros valiosos recursos. Seremos abatidos por enormes carestías. La demanda mundial por materia prima se ha incrementado y los costos económicos nos afecta por igual tanto como a países ricos como pobres. Latinoamérica emite 720 millones de toneladas de CO2 anualmente a la atmósfera, lo cual terminarán complicando el abasto alimenticio e hídrico de sus urbes. La crisis se generará cuando los centros rurales de las ciudades no puedan proporcionar la misma cantidad de sus provisiones, por ende los precios de los alimentos subirán y la exportación de materia prima disminuirá notablemente reduciendo de esta manera la entrada de divisas. Todo está en el círculo de la vida.
Invitamos a que los gobiernos trabajen mano a mano con entidades, organismos y sobre todo en una concientización masiva de nuestros pueblos y para todos juntos con sabiduría, luchar por la preservación de nuestra raza y por ende de este precioso planeta llamado Tierra!!
La ONU en la pasada celebración del Día Mundial del Clima, el 23 de marzo, estableció el nuevo lema de Observar a Nuestro Planeta para un Futuro Mejor.