El jefe en funciones de la Policía Nacional, comisionado general Horacio Rocha, aseguró que las bajísimas incautaciones de droga obtenidas por la Policía Nacional en lo que va del año, no significa que la institución “haya bajado la operatividad”.
A criterio de Rocha, las bajas incautaciones de droga al narcotráfico no es problema de la institución, sino es el resultado de golpes anteriores que le han dado a las mafias narcotraficantes , tal es el caso de las operaciones en que se desarticuló logística importante, como es el caso de la célula del cártel de Sinaloa y la del salvadoreño Reynerio Flores Lazo.
“Cuando le quebrás la base logística a alguien, tiene que buscar recomponerla y eso no es en dos, tres días”, manifestó Rocha, quien estimó que después de estos golpes, los narcos deben actuar con mayor precaución sus operaciones en Nicaragua.
El jefe policial expresó que los narcotraficantes no descansan, para lo cual utilizan rutas aéreas terrestres, acuáticas, tanto en el Caribe nicaragüense como en el Pacífico. Aseguró que también están empleando el trasiego “de hormiga”, o sea con pequeñas cargas de droga.
El año pasado la Policía Nacional había ejecutado al menos 10 operaciones en el primer semestre del año. En total en 2007 incautó 23 toneladas de cocaína, y en lo que va del año las incautaciones son menores.
Roberto Orozco, funcionario del Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (IEEPP), es del criterio que sí ha habido “una reducción en la operatividad”.
Esto puede tener varias lecturas, según el analista; una que se pudo haber reducido el tránsito de los cargamentos de droga por Nicaragua, lo que piensa es difícil aseverar porque si hay una oferta que es productiva y hay una demanda que es alta, las cantidades tienden a aumentar.
La otra lectura que se desprende de la falta de operatividad, según Orozco es que “podríamos estar ante un fenómeno de reducción de la efectividad policial. Es decir, la Policía no está detectando en este momento las cantidades de droga que puedan estar pasando por Nicaragua, ya sea por un cambio en la modalidad operativa de los narcotraficantes que tiene que ser detectada por la vía de la inteligencia policial o porque hay otros problemas que están dirigiendo la atención policial”.
La tercera posibilidad, según Orozco, es que la Policía esté consultando operaciones de envergadura contra el narcotráfico con el Ejecutivo o con un consejo de seguridad.
“Como que se le ha impuesto una camisa de fuerza a la Policía Nacional”, dijo Orozco, tras apuntar “estoy sospechando de una falta de autonomía de la Policía, en ese sentido, esto es grave, acordate que Nicaragua no tiene ni siquiera plan de lucha contra las drogas”, expresó.