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Ingrid Betancourt, su madre Yolanda Pulecio, y otros once rehenes liberados el miércoles, junto a oficiales militares y policiales, rezan una oración en agradecimiento a Dios por su libertad, en la base aérea de Catam, en Bogotá. (LA PRENSA/AFP/R. ARANGUA)
FARC cayeron en engaño
Ejército le hizo creer a los crueles carceleros que trasladaban a los rehenes al control del máximo líder
Operación se ejecuta sin disparar un tiro y queda en evidencia que la cúpula terrorista fue infiltrada
BOGOTÁ/EFE, AFP
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Chávez al margen de esta liberación

El presidente venezolano Hugo Chávez logró la liberación de seis rehenes de las FARC, pero quedó totalmente al margen del rescate de la secuestrada más valiosa de la guerrilla: Ingrid Betancourt, liberada por el Ejército colombiano el miércoles junto a otras 14 personas.

“Ojalá Ingrid (Betancourt) aguante, pero creo que mientras (el presidente Álvaro) Uribe esté ahí va a ser muy difícil”, declaró recientemente Chávez, quien hasta las 9:00 de la noche de ayer, hora de Managua, no se había pronunciado sobre el rescate de los 15 rehenes.

Entre agosto y noviembre del 2007, el mandatario venezolano actuó como mediador, con el visto bueno de su homólogo colombiano, para obtener un canje humanitario de secuestrados por guerrilleros presos.

Meses después, Uribe decidió prescindir de Chávez y esto generó una crisis en las relaciones que ha vivido varios repuntes y dura hasta hoy.

Pese al malestar en las relaciones bilaterales, entre enero y febrero de este año, el Presidente venezolano recibió a seis rehenes en Venezuela, liberados de forma unilateral por la guerrilla como un gesto hacia Chávez.

Esto le convirtió, a ojos de la opinión internacional, en una pieza clave de cara a futuras liberaciones.

El presidente francés Nicolas Sarkozy, que convirtió la liberación de Betancourt en una de las prioridades de su mandato, le había pedido en numerosas ocasiones que siguiera interviniendo y alimentando sus nexos con las FARC.

AFP

El Ejército de Colombia infiltró la cúpula de las FARC para liberar a quince secuestrados de esa guerrilla, entre ellos Ingrid Betancourt, e hizo creer a los dos jefes rebeldes que los cuidaban que iban a una cita con el máximo jefe rebelde, alias “Alfonso Cano”, dijo el ministro de Defensa, Juan Manuel Santos.

El rescate de los rehenes se produjo en una operación militar incruenta bautizada “Jaque”, en la que el Ejército consiguió engañar a la guerrilla de las FARC, considerada una organización terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea.

“Estamos muy contentos, muy alegres, éste es un gran golpe que nos debe alegrar a todos y al mundo entero”, manifestó el ministro a la prensa. “Esta es una operación sin precedentes que pasará a la historia por su audacia”.

Santos dio un parte de victoria sobre el rescate “sanos y salvos” y sin disparar un tiro de la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt, también nacional francesa, de tres estadounidenses y once militares y policías en los departamentos selváticos del Guaviare (sur) y Vaupés (sureste).

Al llegar a Bogotá, Betancourt afirmó que los carceleros eran “crueles” y que daban a los secuestrados un trato “muy humillante”.

Santos precisó que parte de los rehenes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) fueron liberados en un sitio entre las localidades selváticas de La Paz y Tomachipán (Guaviare, unos 400 kilómetros al sur de Bogotá).

Explicó que militares infiltrados habían acordado con el “Comandante César” de las FARC para supuestamente llevar a los cautivos en helicóptero hasta donde se encontraba “Alfonso Cano”, máximo jefe de las FARC desde mayo pasado, tras la muerte del fundador de esa guerrilla, Pedro Antonio Marín, alias “Manuel Marulanda” o “Tirofijo”.

“Teníamos un infiltrado que le dijo al ‘Comandante César’ que se subiera un poco (al helicóptero) para darle más confianza, para que sintieran que la operación era válida y genuina y eso fue, y lo neutralizamos ya estando dentro”, señaló Santos.

Se trató de “una operación en la que se logró infiltrar la primera cuadrilla de las FARC, la misma que ha mantenido durante los últimos años a un grupo numeroso de secuestrados en su poder”, explicó.

“Siento una inmensa alegría, admiración por nuestros hombres de la inteligencia del Ejército, por nuestros comandantes y un inmenso orgullo de ser colombianos”, manifestó.

Además de Betancourt, fueron rescatados en esa operación los estadounidenses Thomas Howes, Keith Stansell y Marc Gonsalves, así como once policías y militares.

Betancourt había sido secuestrada por las FARC el 23 de febrero de 2003, en tanto que los estadounidenses habían caído en poder del grupo un año después, cuando el avión en que realizaban operaciones antidrogas en el sur del país se accidentó.

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