Los precios del maíz cerraron con un precio récord ayer en el mercado futuro de Chicago, sostenidos por previsiones meteorológicas desfavorables en la extensa región agrícola del Medio Oeste, animando a la soya a alcanzar nuevas cumbres.
El contrato de maíz para entrega en septiembre subió 28.75 centavos, terminando a 7.61 dólares el bushel, un récord de cierre.
El contrato de soya para entrega en agosto subió 16.50 centavos, a 16.395 dólares el bushel un nivel nunca antes alcanzado al cierre, y alcanzó un récord absoluto en sesión, a 16.41 dólares.
"El maíz marcó la tendencia, haciendo subir a la soya y el trigo", explicó Bill Nelson de Wachovia Securities.
El maíz y el trigo están vinculados, porque se les rota cada dos años en la alimentación del ganado, mientras que el maíz y la soya sirven para producir biocarburantes, etanol y biodiesel respectivamente y los inversionistas consideran que el petróleo caro aumenta la demanda de biocombustibles.