José Francisco Tinoco Altamirano recibió el material con el que se preparará, para alimentar las 50 vacas que posee, en el próximo verano.
Él forma parte de los 800 ganaderos de los 23 municipios de León y Chinandega, beneficiados con el proyecto que la Cuenta Reto del Milenio ejecuta a través de TechnoServe.
“Alimentábamos con pasto natural, de forma artesanal. Ahora nos trajeron semilla para caña, con la cual sembraríamos media manzana y ellos nos aseguran que la producción de leche aumentará”, dijo Tinoco, dispuesto a aceptar la nueva tecnología.
BANCOS DE LEGUMINOSAS
Los técnicos de TechnoServe sugieren que para complementar la alimentación del ganado vacuno deberían hacer bancos de leguminosas y aplicar las vacunas en tiempo y forma, con las cuales la producción mejorará sustancialmente.
Tinoco no sabe cuánto será el costo, porque las dos mil 400 toneladas entregadas a los 800 productores de Occidente son donadas a los núcleos demostrativos ganaderos.
La producción de leche en la finca de José Tinoco es de seis litros por vaca, y con la caña puede llegar a diez litros. “Es mi esperanza”, manifestó.
PRODUCCIÓN EQUILIBRADA EN INVIERNO Y VERANO
Nubia Esperanza Baca Martínez, productora de la comunidad de La Grecia, ya sembró la caña para alimentar el ganado y dijo que es una nueva experiencia.
Cree que “es lo que más nos conviene, porque no habrá diferencia en la producción entre invierno y verano”.
“La caña era para los colonos e ingenios, pero ahora es pastura para ganado. Los costos por manzana andan por cuatro mil córdobas, pero los resultados son exitosos”, explicó.
“La preparación de tierras, la fertilización y el insecticida son caros, pero el próximo verano no tendremos dificultades con la comida del hato y tendremos bien alimentado al ganado”, añadió la productora.
Juan Sebastián Chamorro, director de la Cuenta Reto del Milenio, al participar en la entrega de dos mil 400 toneladas de caña, indicó que es la primera vez que se atiende en esa magnitud a 52 núcleos, y esta actividad tiene un costo de más de un cuarto de millón de dólares.
El problema de los ganaderos de Occidente es que el verano es muy pronunciado y no disponen de alimentos para el ganado en esa época, además que requieren la asistencia técnica para conseguir un buen balance nutricional.
“Mañana se distribuye las leguminosas en Chinandega, que combinada con la caña garantizará el alimento para el ganado y sirve de semillero”, afirmó Chamorro.
La jornada de distribución de la caña generó 110 empleos porque hubo personal que cortó y empacó las estacas.
También hubo necesidad de mano de obra para realizar las labores culturales de la siembra de la caña.