Varias horas de zozobra vivieron más de veinte familias que habitan en la colonia 14 de Septiembre contiguo al negocio Raly USA, frente al Palí Rubenia, en Managua, porque ayer al mediodía un incendio de grandes proporciones consumió dicho establecimiento.
El norteamericano Shannon O’Really, propietario del negocio, informó que ninguno de los 49 trabajadores resultó afectado y que las pérdidas aproximadas son de 15 millones de córdobas, entre artículos y dinero en efectivo.
Seis camiones apagafuegos combatiendo el incendio desde distintos lugares, tres vehículos de rescate, cuatro ambulancias de la Cruz Roja, pipas del Ejército y de la Alcaldía de Managua, varias patrullas policiales y más de sesenta efectivos entre bomberos y miembros de la Defensa Civil, fueron necesarios para controlar una hora después el siniestro, incluso a los curiosos y evitar tragedias humanas.
Jorge Barberena, de la Cruz Roja, señaló que tenían dificultades con el agua porque en la zona no había y dicha institución proporcionó dos cisternas para que fueran a cargarlas hasta el barrio Camilo Ortega.
CASAS AFECTADAS
Las casas más afectadas por el calor y el humo eran las situadas en el costado oeste: la identificada como A-29 de la familia Gutiérrez Fernández, la A-30 de la familia Montes Morales y A-31 de la familia Montes Iglesias.
Los andenes vecinos, debajo de los árboles, fue el refugio de las familias afectadas donde colocaron la mayor parte de sus enseres.
En dicho entorno sólo se escuchaba la desesperación de los afectados, la voz de mando de los que dirigían las acciones y el crujir del techo y de las paredes de zinc de la planta alta del edificio envuelta en llamas que amenazaba con desplomarse en cualquier momento.
En el costado Este, los perjudicados corrían para poner a salvo algunas de sus pertenencias.
Norma de Araica, quien habita contiguo al local quemado, relató que sacó pocas cosas de su casa y dejó toda la pulpería.
APOYO DE VIGILANTES
Al lugar también llegaron a apoyar la brigada de vigilantes del Mercado Roberto Huembes, conocida como Los Chocoyos, incluso CPF de edificios cercanos.
Hasta en el enmallado del supermercado Palí ubicado frente a la pista, era difícil permanecer por el calor del siniestro, sin embargo, muchos pobladores, sobre todo niños y estudiantes se resistían a que la Policía o bomberos los retiraran del lugar.
Las elevadas columnas de humo alertaron a pobladores y conductores de otros sectores que llegaron a presenciar lo que ocurría y desafiando el peligro se acercaban para hacer fotos con sus celulares y algunos hasta con cámaras de vídeo.