Martha Martínez cumple hoy catorce años y ya tiene una hija de 25 años. Suena ilógico, pero no lo es; sucede que Martha nació el 29 de febrero de 1952, día que se presenta cada cuatro años, cuando el calendario marca un año bisiesto.
Este fenómeno se da debido a que un año tiene 365 días y seis horas aproximadamente. Al cabo de cuatro años se acumulan 24 horas, las que se anexan como un día extra en el mes más corto. De esta manera se logra adecuar el año solar al año cronológico.
Si no se añadiera este día, al cabo de 120 años se tendría un mes completo totalmente desfasado.
¿CUÁNDO RECIBIR REGALOS?
Aunque el 29 de febrero es sólo un día que el tiempo nos regala cada cuatro años, siempre surgen curiosidades en cuanto a ello.
Según el Registro Civil de la Alcaldía, en Managua nacieron el 29 de febrero del 2000 un total de 17 niños y 12 niñas; mientras que en el 2004 nacieron 14 niños y sólo 8 niñas. Al parecer —en Nicaragua y del 2000 para acá— el sexo masculino lidera como los cumpleañeros en este día.
Pero, ¿cuándo debe festejarse? Algunos optan por celebrarlo el 28 de febrero y otros el 1 de marzo. Martha decidió, que cuando el año no fuera bisiesto no celebraría su cumpleaños y en cambio esperaría hasta que llegara la fecha.
“Cuando era pequeña me celebraban el cumpleaños sólo cuando era bisiesto; si no, no me celebraban nada, hasta que llegara el 29. Entonces me hacían chistes y me decían: pero si todavía no has nacido, no se te puede celebrar”, cuenta.
Azucena Agüero, parasicóloga mexicana, sugirió en una bitácora electrónica, apoyada en los pilares de la magia blanca, que las personas nacidas en esta fecha celebren su cumpleaños después de la medianoche del 28 de febrero, pero antes de las 5:00 a.m. del primero de marzo.
También mencionó que las personas “bisiestas” son consideradas como elegidas, por ello tienen una capacidad de recepción mayor y gozan de mayor capacidad para perdonar.
LA FECHA NO LLEGA, PERO EL TIEMPO PASA
Si se cuenta la cantidad de años, Marta hoy cumple 56. Sin embargo su cabello no da señales de canas y su rostro parece burlar las arrugas.
“Dicen que yo no presento la edad que tengo y se ponen a hacerme chistes. Me dicen que es porque no cumplo todos los años”, cuenta entre risas. “Yo les digo, es que ustedes son tontas, ¿para qué cumplen todos los años?”