El Programa Productivo Alimentario (PPA) que impulsa el actual gobierno sandinista de Nicaragua, y que consiste en la entrega de vaquillas y cerdas paridas a familias de las zonas rurales del país, no está beneficiando a todos los campesinos pobres de los nueve municipios del departamento de Madriz.
La mayoría en el campo no fueron incluidos en el bono productivo alimentario, porque el gobierno de Daniel Ortega tomó como parámetro un censo nacional realizado en el 2001 por el organismo conocido como Cenagro, quien dice que en ese departamento madricense existen unas dos mil 200 familias campesinas sin ganado vacuno y cerdos.
Gustavo Moreno, director nacional del PPA, dijo a LA PRENSA que en base a eso esperan beneficiar a unas dos mil 650 familias campesinas durante cinco años. Detalló que en el año 2007 se apoyó a unos mil 914 hogares y 700 serían beneficiadas en el 2008, en Madriz.
Reconoció que el Gobierno no hizo un estudio actualizado sobre la situación de pobreza en los hogares campesinos del país, porque los censos o diagnósticos hubieran significado una pérdida de tiempo, y el programa de ayuda gubernamental se ejecutaría tres años después.
También aceptó que las necesidades de ayuda a las familias del campo, en Madriz, podrían alcanzar hasta unas cinco mil familias campesinas, por lo que indicó que el programa de asistencia social logra abarcar hasta el cincuenta por ciento de los más necesitados de esa zona.