El euro continuó marcando récords este jueves frente al dólar, superando 1.52 dólares, debido al impacto de nuevos indicadores económicos negativos para el dólar y del discurso poco alentador del presidente del Banco Central estadounidense, la Fed, Ben Bernanke.
El euro, tras haber superado este jueves por primera vez la marca simbólica de los 1.52 dólares, siguió subiendo y alcanzó un nuevo récord de 1.5229 dólares, después de que la Reserva Federal (Fed) dejase la puerta abierta a una bajada de las tasas de interés de Estados Unidos.
El martes y por primera vez desde su creación y entrada en vigor en 1999, la divisa europea superó la barrera simbólica de 1.50 dólares.
YEN RECOBRA
Sin embargo, el euro perdía terreno frente al yen ya que valía 160.27 yenes frente a los 160.96 de la víspera. El dólar también se depreciaba frente a la moneda japonesa, ya que se cambiaba a 105.62 yenes frente a los 106.45 de la víspera.
El billete verde se vio afectado por la publicación de nuevos índices que muestran de forma clara la recesión que golpea a la economía estadounidense.
El crecimiento norteamericano retrocedió en el cuarto trimestre del 2007 al nivel del primer trimestre del 2007, que había sido el más débil desde 2002.
Al mismo tiempo, las solicitudes semanales de remuneraciones para desempleados aumentaron en Estados Unidos durante la semana que concluyó el 23 de febrero.
Además, el dólar sufrió el impacto del discurso del gobernador de la Fed, que realizó declaraciones por segundo día consecutivo.
Bernanke descartó este jueves la posibilidad de que el país se dirija hacia un período que conjuga la falta de crecimiento y el aumento de inflación, similar al vivido en los años setenta.
El responsable estimó que confía en que “la inflación baje”, subrayando que no era necesario que los precios del petróleo disminuyan para que los precios retrocedan.
Estas afirmaciones fueron interpretadas por los cambistas como una situación en la que lo más preocupante es la falta de crecimiento y no la amenaza de la inflación, es decir, como la garantía de que las tasas de interés en Estados Unidos van a bajar en la próxima reunión de la Fed, el 18 de marzo.